Y la señora Tejerina bajó de los cielos …..

No hace muchos días, durante la fiesta de “todos los santos”, coincidí en mi pueblo con un viejo amigo que hace ya muchos años se trasladó a Valladolid con sus padres. Después de tanto tiempo y cumplidos los abrazos y expresiones de alegría oportunas me presentó a su familia, sobretodo se mostraba muy orgulloso de su único nieto, un chavalillo de 8 años, pecoso, de sonrisa expresiva y traviesa al que saludé efusivamente (pues soy de carácter extrovertido y cariñoso).

Sabiendo de su procedencia castellano-leonesa, esa región maravillosa e inalcanzable intelectualmente para nosotros, pobres y poco desarrollados habitantes del sur, y teniendo aún frescas en mi pobre y poco trabajado intelecto andaluz las reveladoras declaraciones de la exministra de verduras sobre la abismal diferencia de conocimientos y capacidades entre ambas comunidades, quise mantener una conversación intensa y sesuda a la par que iluminadora sobre este asombroso asunto.

Llegados a este punto he de confesar que esperaba del pucelano rapaz una cascada endiablada de conocimientos y esclarecimientos sobre asuntos tan cotidianos como el Big-Bang, los agujeros de gusano, la materia oscura, la “Teoría de Cuerdas” y hasta la confirmación por su parte de la existencia del mismísimo “Bosón de Higgs”, que como todo el mundo sabe debe ser poca cosa para un intelecto superior de tan solo 8 años procedente del norte- norte. Imaginen mis queridos lectores cual no sería mi sorpresa al comprobar que lejos de abrumarme con una cascada de teoremas matemáticos, físico-teóricos e incluso metafísicos, el pecoso crío solo estaba interesado en saber dónde se podían adquirir “chuches” en el pueblo o si había wifi gratuita en el bar al que habíamos quedado para comer…..

Sinceramente, uno no sabe ya lo que pensar ante esa traumática experiencia, porque puestos a reflexionar sobre el asunto, bien podría ser que el nieto de mi amigo al tener genes sureños no haya alcanzado la excelencia de la que se jactaba la Señora Tejerina, que como todo el mundo sabe también es vallisoletana de nacimiento, que bajó de los cielos pucelanos para advertirnos a los desdichados andaluces de la precariedad y torpeza tanto de nuestro profesorado, como de nuestro sistema educativo.

Yo de momento y por lo que pueda pasar, desde ahora me confieso rendido admirador de esta señora, que dicho sea de paso es poseedora de varias licenciaturas y másteres con muchos años de adelanto al resto de los mortales y que curiosamente también es nativa de Castilla-León como su jefe Don Pablo Casado; desde luego y visto lo visto a los habitantes de esa comunidad les deben llover los títulos como churros, cosa que no sería de extrañar dada su supremacía intelectual.

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