La nueva unidad de Atención Infantil Temprana de Almería inicia su andadura en el centro de salud Vega de Acá

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Está integrada por una pediatra y una psicóloga, que se desplazarán periódicamente por la geografía provincial para realizar la valoración de los menores afectados por trastornos del desarrollo o en riesgo de padecerlos.

 El delegado territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales, José María Martín ha visitado hoy la sede de la nueva Unidad de Atención Infantil Temprana de Almería, ubicada en el centro de salud Vega de Acá. La puesta en marcha de esta unidad es una de las novedades recogidas en el nuevo decreto de Atención Infantil Temprana, que mejora sustancialmente la atención a los menores de 0 a 6 años afectados por algún trastorno del desarrollo o que se encuentren en riesgo de padecerlo.

Esta nueva unidad está integrada por una pediatra y una psicóloga, que son las responsables de valorar las necesidades de los menores sobre la base de un diagnóstico funcional que incluye el estudio de las familias y el entorno. Asimismo, esta unidad decide la idoneidad de la intervención a realizar con el menor y, en su caso, de la derivación a uno de los Centros de Atención Infantil Temprana (CAIT) que funcionan en la provincia.

Aunque su ubicación esté en el centro de salud Vega de Acá, las profesionales de la unidad recorrerán periódicamente los distintos puntos de la geografía provincial, para llevar a cabo el estudio y la valoración de los menores que hayan sido derivados por parte de los pediatras de los centros de atención primaria.

José María Martín, ha señalado que “en la Junta estamos trabajando activamente en los últimos meses para mejorar la Atención Infantil Temprana en la provincia, garantizando la aplicación del nuevo decreto y poniendo progresivamente en marcha las medidas incluidas en él”.

El delegado ha recordado que “el decreto aprobado por el Consejo de Gobierno de la Junta este año amplía y refuerza la asistencia a los menores de 0 a 6 años con trastornos del desarrollo o riesgo de padecerlos, a través de medidas de prevención, detección precoz, diagnóstico, tratamiento y participación de las familias y del entorno social”.

Martín ha apuntado que “el decreto incorpora dos novedades no recogidas en otros decretos autonómicos: la creación de unidades específicas de valoración en el Servicio Andaluz de Salud, como la que ya está en marcha y que hoy visitamos y el establecimiento de un tiempo máximo de respuesta de 30 días para esta valoración”.

Las unidades de Atención Infantil Temprana  garantizarán la coordinación entre profesionales de los CAIT y los centros de salud, así como la continuidad asistencial entre los equipos de Pediatría de Atención Primaria y de la red hospitalaria.

La norma aprobada por el Consejo regula también la composición y funciones de los equipos provinciales de Atención Temprana (EPAT), responsables de asegurar estos objetivos. Sus miembros pertenecerán a los tres ámbitos en los que se desarrolla la atención temprana infantil (sanitario, educativo y servicios sociales) y contarán con titulación, formación específica y experiencia en esta materia.

El desarrollo de estas previsiones supondrá triplicar progresivamente el presupuesto anual de la prestación hasta alcanzar los 33 millones en 2019 para toda Andalucía. El incremento total será de 23 millones en los próximos cuatro años, que se distribuirán acumulativamente del siguiente modo: 4 millones adicionales en el presente ejercicio (hasta llegar a 15,7); 5 millones en 2017; 6 en 2018, y 8 en 2019.

En Almería, este año se ha pasado de un presupuesto aproximado de 600.000 euros, a contar con más de 1,4 millones. Todo ello ha permitido aumentar el número de Centros de Atención Infantil Temprana, pasando de 14 a 18, con la creación de dos nuevos en la capital, otro en Vera y otro en El Ejido. En total, está previsto que se lleven a cabo en la provincia este año más de 81.000 sesiones de atención temprana y que se atiendan a más de 1.300 niños y niñas.

Este aumento de recursos está permitiendo alcanzar el objetivo de reducir el tiempo de respuesta para lograr que los menores puedan recibir los cuidados en el plazo más breve posible desde la detección de sus necesidades. Asimismo, se han establecido diferentes niveles de intensidad adaptados a cada plan de tratamiento. En su conjunto, el nuevo modelo supondrá ampliar tanto el tiempo de las sesiones (de 45 a 60 minutos) como el número de ellas.

Coordinación

El decreto plantea un modelo integral que agrupa las intervenciones de los ámbitos sanitario, educativo y social, con el fin de favorecer el óptimo desarrollo y autonomía personal de los menores; disminuir los efectos de sus alteraciones y discapacidades, y facilitar la integración familiar y social para evitar la aparición de problemas añadidos. En este sentido, fija los cauces de coordinación entre los profesionales de las consejerías de Salud, Educación e Igualdad y Políticas Sociales que tienen una participación directa en el proceso. El objetivo es conseguir que la asistencia abarque todos los aspectos de estos tres ámbitos, desde los psicomotores, sensoriales, perceptivos, cognitivos, comunicativos, afectivos y sociales a los relacionados con el entorno (familia, escuela y sociedad).

Asimismo, la norma garantiza los principios de universalidad, gratuidad y equidad en la prestación, a la vez que favorece la descentralización y la calidad con unos servicios próximos al domicilio familiar, accesibles y organizados en relación a las necesidades de los menores y sus familias. El decreto incluye la exigencia del cumplimiento de una serie de estándares en los procesos asistenciales, apoyados en la mayor evidencia científica disponible en cada momento, además de incorporar medidas para fomentar la investigación y mejorar el conocimiento de los profesionales implicados.

El texto establece cauces para favorecer la participación activa de los equipos terapéuticos, las familias, el entorno y el movimiento asociativo. Así, dispone la creación del Consejo de Atención Infantil Temprana –órgano colegiado de asesoramiento del Gobierno andaluz en esta materia– y de una comisión técnica de apoyo.

El Consejo estará formado por miembros de las tres consejerías implicadas y podrán participar, en función de los temas que se aborden, representantes de organizaciones científicas y profesionales; organizaciones no gubernamentales u otras sin ánimo de lucro; asociaciones ciudadanas, y federaciones y confederaciones dedicadas a la atención a menores con discapacidad o trastornos del desarrollo.

El decreto aprobado hoy por el Gobierno andaluz establece la elaboración del Plan Integral de Atención Infantil Temprana, que consolidará un modelo de intervención uniforme y multidisciplinar con la participación de los agentes sociales. El documento, cuya redacción ya ha comenzado, incluirá fundamentalmente programas orientados a reducir la incidencia y gravedad de las alteraciones del desarrollo, con acciones complementarias desde los sistemas sanitario, educativo y de los servicios sociales.

Por último, la norma prevé la creación de un sistema unificado de información en la materia, que servirá como herramienta para facilitar la coordinación de los equipos profesionales y el análisis del perfil de la población atendida.

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