79 aniversario del nacimiento del magistrado y político Joaquín Navarro Estevan, fallecido residiendo en Aguadulce en abril de 2007

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En el 79 aniversario del magistrado Joaquín Navarro Estevan, fallecido residiendo en Aguadulce en abril de 2007.

Joaquín Navarro Estevan (Almería19 de septiembre de 1939 – Almería, 28 de abril de 2007) fue un magistrado y político español, adscrito al socialismo marxista.

Reseña biográfica[editar]

Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada, fue profesor de Filosofía del Derecho en la Universidad de Salamanca(19621963), de la Escuela Sindical de Madrid (19651969) y de Teoría del Estado en la Universidad Complutense de Madrid(1967-1969). Asimismo fue juez de Instrucción (19711977) y magistrado de la Sala Décima de la Audiencia Provincial de Madrid.

Fue miembro fundador de la asociación de jueces Justicia Democrática desde 1973. Militante del PSP desde 1974, por el que resultó elegido senador por Almería en las elecciones generales de 1977. Tras la entrada del PSP en el PSOE, se afilió a este partido, por el que ganó la plaza de diputado por Almería en las elecciones de 1979. Miembro del ala izquierda del partido, organizada en la corriente Izquierda Socialista, el 11 de diciembre de 1980 abandonó su escaño y su militancia en el PSOE, decepcionado con la deriva personalista del secretario general Felipe González Márquez, regresando a la carrera judicial.

Colaboró como redactor en la Nueva Enciclopedia Jurídica Española, en la Revista de Derecho Español y Americano y en la Revista de Derecho Privado. Fue además director del espacio radiofónico Tiempo Jurídico en RNE, así como habitual tertuliano en distintos programas de radio y columnista de opinión en la prensa escrita.

Obras[editar]

  • Navarro, Joaquín; Terán, Rocío de: La judicatura: hablando con Joaquín Navarro. Acento Editorial, 1994. ISBN 84-483-0065-3
  • Navarro, Joaquín: Manos sucias: el poder contra la justicia. Temas de hoy, 1995. ISBN 84-7880-571-0
  • Navarro, Joaquín: Palacio de injusticia: sin esperanza y sin miedo. Temas de hoy, 1998. ISBN 84-7880-907-4
  • Navarro, Joaquín: Tiempo de ceniza: la libertad acorralada. Tres Cantos (Madrid) : Foca, 2002. ISBN 84-95440-16-4
  • Navarro, Joaquín: Fulgor de libertad. El Estado contra Euskal Herria. Miatzen SARL, 2001. ISBN 2-914743-08-4
  • Navarro, Joaquín: Homenaje a Euskal Herria. Tafalla (Navarra) : Txalaparta, 2003. ISBN 84-8136-299-9
  • Navarro, Joaquín: 25 años sin Constitución. Tres Cantos (Madrid) : Foca, 2003. ISBN 84-95440-35-0

Enlaces externos[editar]

Actividad parlamentaria[editar]

Artículos[editar]

LAS CUATRO LIBERTADES

Tengo el orgullo de ser profundamente sectario. En un pais como España, enseñado a huir de la verdad, a soportar la injusticia, a refrenar el libre examen y a someterse a poderes tiranicos, no hay mejor secta que la libertad. Pero no es secta. La expresion mas elevada de la ética civil es la libertad. De las cuatro libertades, que diria Rousevelt. Libertad de expresión, opinión e informacion; libertad de conciencia; libertad frente al miedo; y libertad frente a la necesidad. Las cuatro libertades estan profundamente amenazadas porque son, ellas mismas, una amenaza para el sistema mundial de globalizacion.

La economía de mercado y la competitividad son los dos ejes diamantinos del neoliberalismo capitalista. Ninguno de los dos abona otra libertad que la de empresa y la de mercado. El triste proyecto de “tratado constitucional” por la Unión Europea no dejaba lugar a dudas: todos los derechos sociales, económicos y culturales que proclamaba estaban sometidos, en su ejercicio, a las exigencias de la economía de mercado y la competitividad.
Así no pueden prosperar las cuatro libertades. Ya estamos asistiendo a profundos recortes de la libertad de expresión e información. De forma directa o indirecta, la coacción y la represión están presentes. Cada vez se respeta menos el derecho a disentir, la libertad de discrepar, la insobornable libertad ciudadana de rechazar lo que no le convence o lo que le parece hostil a la democracia. Es cada vez más difícil la libertad de expresión en los grandes medios de comunicación. La censura de sus propietarios, casi siempre al servicio del poder, hace imposible el normal desarrollo de la libertad de periodistas y colaboradores. Y las enormes inversiones que exige la creación de nuevos medios los deja siempre en manos de la oligarquía. Una oligarquía que se siente “propietaria”, no simple administradora, de la libertad de información y comunicación. Todos los medios dicen lo mismo. Los matices son simples anécdotas. Tienen las mismas fuentes de información, todos en manos del poder. Dicen lo mismo y casi de la misma forma. Pero disimulan cínicamente la impudicia.
Los ciudadanos al margen de los medios han de inventarse el alcance de su voz. Han de multiplicar sus voces en manifestaciones, concentraciones, pequeñas publicaciones realizadas con grandes esfuerzos o alguna que otra emisora local que, en cuanto empieza a molestar, desaparece. Así las cosas, muchos ciudadanos son sordomudos. No quieren oír la bazofia que se les dice, como si fuesen súbditos, y no pueden hablar. Ciudadanos sordomudos que en no escasas ocasiones terminan siendo, otra vez, siervos. Adscritos a la gleba de la globalización.
La libertad de conciencia es el derecho a una conciencia libre, exenta de hipotecas, imposiciones y dogmatismos. Acostumbrada al libre examen de las cosas del espíritu y de los principios de la naturaleza y de la convivencia. Una conciencia libre que tiene también como presupuesto la libertad ideológica. El derecho a elegir entre distintas opciones o a tener una opción propia. El derecho a pensar con la propia cabeza y a decidir con la propia conciencia. La costumbre moral de no doblegarse ante nadie, de no admitir la imposición de nadie. El derecho a rechazar la servidumbre y la resignación ante el poder, ante la realidad que se pretende imponer por la fuerza, la falsedad, la patraña o la superstición. Y el derecho a exigir la igualdad. A no tolerar ser menos que nadie. A repeler privilegios, exenciones e impunidades. Es lo propio de la plena libertad y la igualdad radical de los republicanos.
La libertad frente a la miseria es imposible para miles de millones de personas. La lucha económica, social, ideológica y política por liberar a esas personas de la miseria que las oprime, que las llega suprimir como ciudadanos, es la mayor exigencia de la gente libre. Los ciudadanos no serán plenamente libres si no consiguen que todos lo sean por igual. Su lucha por la emancipación de los “siervos” es también la lucha por su propia emancipación. Para llevarlo a cabo, han de recordar que son sagrados tres derechos históricos. La desobediencia civil frente a los poderes que no colaboran decisivamente contra el hambre y la enfermedad. El derecho a la resistencia activa frente a esos poderes, provocando, si es menester, detenciones masivas, macrosumarios y maxprocesos, para que se visibilice la rebelión. Y el derecho a la insurrección, violenta si es preciso, contra ese poder ilegítimo que participa en la esclavitud de los miserables.
La libertad frente al miedo. El poder procura el miedo de los ciudadanos para acrecentar su autoridad. Prefiere el temor a la libertad. Aquél lo hace más fuerte; ésta lo debilita. La libertad plena de los ciudadanos reduce la libertad del poder. Por ello, éste no ceja en multiplicar sus instrumentos de intimidación, directos e indirectos. Valiéndose de la mentira, la estafa moral y fraude intelectual, presenta como realidades tremendas falsías, fabulaciones y supersticiones. En ello encuentra la complicidad de unas auténticas maestras de la superstición y el engaño. Las iglesias. Son las grandes manipuladoras del miedo a la muerte y a la condena, las grandes terroristas de la conciencia personal. Las inseparables colaboradoras del poder político para mantener la servidumbre y evitar la ciudadanía.
La persona con miedo no es libre. El terror incapacita el sentido de la dignidad y la igualdad. Las elimina o las degrada radicalmente. El miedo hace siervos; la libertad crea ciudadanos. Pero el poder prefiere a los siervos, a los carneros de Panurgo, a los cerdos de Gadar. Los ciudadanos son enemigos de ese poder ilegítimo y luchan contra él con todas sus fuerzas. Representa lo más odioso de la condición humana y no merece gobernar en una ciudad de mujeres y hombres libres. Hay que liquidarlo y expulsarlo. Si no se consigue, la libertad será imposible y la dignidad una quimera. La ciudad de los republicanos le cierra sus puertas, le persigue, le acosa y le aniquila allí donde puede. Porque siempre debe. Porque es necesario y hay que hacer posible lo que es necesario. Forma parte del útero de la democracia, de la sangre que recorre las arterias de la libertad y la misma luz de verdad y fraternidad que termina incendiando el horizonte de la comunidad humana.
Como decía Emerson, el mundo sigue esperando a su poeta. Ha de ser un poeta revolucionario que convoque una nube de arcángeles rojos, amantes de Luis Cernuda, que se hayan rebelado contra el Dios del orden, la seguridad y la propiedad privada.

SIN ESPERANZA Y SIN MIEDO

La conspiración criminal contra la verdad y la justicia en Roquetas, la ocultación de pruebas, las intolerables presiones contra la juez, que se desvaneció por un ataque de lipotimia al no poder soportar el acoso y las mentiras multiplicadas hasta el infinito nos hunden aún más en la desesperanza. ¿Cómo vamos a evitarla asistiendo al espectáculo carpetovetónico con De Juana como protagonista? La venganza sustituye a la justicia y la desesperanza es inevitable.

Pero si la desesperanza es inevitable, que la dignidad y la integridad de
nuestra conciencia ciudadana impidan que desemboque en resignación y
cobardía. Hagamos nuestra, al menos, aquella divisa del Quattrocento que recogió Spinoza y formó parte del juramento de los jueces ingleses: “Sin esperanza y sin miedo”. Fieles, aunque afligidos. Fieles a la verdad y a la justicia aunque afligidos por sus continuos fracasos y desasatres. Sería ya una buena nueva para esta celtiberia de nuestros pecados en la que la desesperanza va siempre acompañada de un miedo casi ilimitado a casi todo.
Miedo a la opresión, miedo a la libertad, miedo a la pobreza, miedo a la
fortuna, miedo al poder, miedo a la anarquía, miedo a la guerra y miedo a la paz de los vencedores. Sobre todo, miedo al miedo. Sin esperanza, pero con mucho miedo.
Cuando éste se supera o se sacude, comienza a tambalearse el poder y se hace  posible la libertad. Como ha dicho Antonio García Trevijano: “No hay poder  que no fomente miedo en el pueblo y no hay libertad que no procure el miedo  a los poderosos”. Sin esperanza ni miedo. Pero con libertad y pasión por la justicia, que es indisociable de la pasión por la igualdad.
Cada vez entiendo mejor la recapitulación autobiográfica de Beltran Russell,  uno de los pocos liberales que en el mundo han sido, es decir, de los que han puesto siempre la libertad sobre la propiedad y la dignidad sobre la riqueza: “Tres pasiones simples, pero abrumadoramente intensas, han
gobernado mi vida: el ansia de amor, la búsqueda del conocimiento y una
insoportable piedad por el sufrimiento de la Humanidad”. Amor. Verdad.
Justicia. Son el mejor equipaje humano para el derecho propio de una
democracia efectiva.
Pero no hay que ponerse demasiado serios. Recientemente nos recordaba Darío  Fo que los cómicos actúan contra la hipocresía y la violencia del poder.
Encima, haciendo reir. “Al poder”, decía “no le gusta la risa”. Sigue
estando dispuesto, como Federico II de Suabia, ha insultar, golpear e
incluso matar a los juglares que difaman e irritan. Tenía fama de liberal e
iluminado.
No hay cosa mejor que reirse y distanciarse despectivamente del poder cuando olvida o desprecia la libertad, la igualdad y la justicia, es decir, el
derecho. La risa lo pone histérico. Si en vez de la verdad togada la
justicia buscase siempre la verdad desnuda, con sus atributos al aire todos seríamos más felices. Nadie podría cerrarnos la boca ante la impunidad ni exigirnos poner jeta de acelga ni comparar la seriedad del burro con la bragueta de un juez. Y si el poderoso se empeña en la púrpura y la liturgia, debemos apostrofarlo con las palabras de Alonso Quijano: “¡¡Llaneza, muchacho; no te encumbres que toda aceptación es mala!!”.

Alexis de Tocqueville en su obra: La democracia en América,
decía que la libertad de prensa era el cuarto poder de garantía
democrática, junto a un poder judicial libre, un poder
parlamentario y un poder del gobierno ejecutivo, independientes
entre si, basados en su autonomía plena y en el control y
desconfianza mutua entre ellos.

Ello es intrínsecamente sustantivo
para evitar la tendencia de todo poder de Estado hacia el
despotismo y la tiranía, para que el Estado no aplaste la inviolable
libertad individual y colectiva, libertad que es más importante que
la propia muerte.
Ya en la Francia revolucionaria de 1789 que gestó los Derechos
del Hombre y del Ciudadano dio esta certeza: «Toda la sociedad en
la cual la garantía de los derechos no esté asegurada y la división
de poderes no esté determinada, no posee constitución alguna.»
Esta conquista democrática junto a la libertad de prensa, radio y
televisión, están gravemente amenazadas desde el último tercio del
pasado siglo y agravadas más aún desde el año 2001, cuando el
atentado de las Torres Gemelas, presuntamente efectuado por Al-
qaeda (ya demostraremos que es absolutamente falsa esta versión
oficial. Paciencia.) Se han decretado con la justificación de la
“amenaza terrorista”, leyes de seguridad nacional que por una
parte convierten de hecho al poder gubernamental en despotismo
unilateral y someten al Parlamento y al poder judicial, e incluso a
todos los medios de comunicación en servidores del poder
ejecutivo, cada vez más tiránicos, bien mediante su servilismo al
poder establecido, bien en servidores de poderosas multinacionales
fabriles o financieras adeptas a la omnívora prepotencia del
Gobierno.
Ello es especialmente importante: el cuarto poder de la prensa,
porque Tocqueville en su época (1843) no podía prever la
importancia de la radio (que sí utilizó el ministro de Propaganda de
Hitler, es decir, Goebbels de forma profunda) y, sobre todo la
televisión: no hay televisión independiente en toda la tierra y desde
luego no existe libertad de expresión televisiva ni en Estados
Unidos, ni en ningún país de la llamada Unión Europea cuya falsa
‘Constitución’ ha sido enterrada gracias a Francia y a Holanda, y
cuyos socios, temiendo el NO británico, irlandés, danés, sueco,
checo y con toda probabilidad el portugués, han aplazado sine die
cualquier otra u otras enmiendas y desde luego cualquier otra
consulta.
La televisión y la radio, totalmente controladas por la tiranía de
los gobiernos ejecutivos de turno, o por poderosas multinacionales
del sector fabril, agrícola y del gran capital del mundo financiero
neoliberal y globalizador; la televisión y la radio, digo, la ven o
escuchan tres horas diarias nuestros semejantes del mundo
cosmopolita y la mitad de ellos lo hacen durante cinco o siete
horas, principalmente entre el sector juvenil, las amas de casa y los
ancianos.
Conviene tener presente que sólo un 15% es lector ocasional de
periódicos (igualmente controlados por el pensamiento único o
light) y, de ese 15% sólo un 7% adquiere diariamente la prensa y
sólo un 4% es lector asiduo de la prensa y de los libros.
Todavía no hemos llegado al Farenheit 451, temperatura en la
cual arde el papel. Aunque pensándolo bien sí: después del Concilio
de Nicea (325 D.N.E.) y el Concilio de Constantinopla (381) fueron
condenados a la hoguera los auténticos evangelios y todos los
escritos de los teólogos anteriores al siglo III; y en todos ellos se
negaba la divinidad de Cristo, al tiempo que se atribuía dicha
condición a todos los seres humanos, se negaba la existencia del
Cielo y el infierno y se defendía tanto la poligamia como la
poliandría. Y este Farenheit fue in crescendo conforme aumentaba
el poder político del diabólico Vaticano y se repitió con la quema
entre los siglos IV y VI de un millón y medio de mujeres acusadas
de venerar el paganismo. En cuanto a la quema de libros, en siglos
ulteriores, libros de los llamados ‘heréticos’ con las consiguientes
torturas y ejecuciones públicas en hogueras, prácticamente hasta el
siglo XIX, dio paso al siglo XX donde Pío XII bendijo los cañones del
nazismo hitleriano y del fascista Musolini, amén de privilegiar con
el nombre de ‘cruzada’ la felonía facciosa del General Franco,
Valera, Queipo de Llano, Moscardó, García Valiño, Muñoz Grandes,
etc. etc. También Pío XII bendijo otro golpe de Estado dentro del
golpe de Estado anterior. Se trata del golpe de Estado que sufrió la
República en enero de 1939 por parte de los republicanos
derrotistas, agentes del colonialismo inglés, contra el jefe legítimo
de Gobierno Don Juan Negrín (socialista íntegro) que hubiera
conseguido seis meses más de resistencia, puesto que aún la
República contaba con 600.000 soldados, para enlazar la guerra
patriótica nacional y revolucionaria de la España legal y
republicana frente al fascismo, con el comienzo de la Segunda
Guerra Mundial (septiembre de 1939).
Pues bien, el golpe de Estado de presuntos republicanos contra la
España legítima y leal tuvo sus nombres grabados para siempre en
la ignominia de la historia: el Coronel Casado, el General Miaja, al
cual se sumó Largo Caballero, Indalecio Prieto, Besteiro y Venceslao
Carrillo, es decir, el PSOE en pleno, que contaba con 200.000
hombres, y también, como no, la CNT-FAI en pleno, encabezada por
Ascaso que disponía de 120.000 hombres. Estas unidades atacaron
por la retaguardia a los 400.000 comunistas que, dirigidos por
Modesto, Líster y Cordón asesinaron a decenas de miles de
combatientes del PCE, con la colaboración de legionarios fascistas,
moros franquistas, y el concurso de la Legión Cóndor alemana y los
120.000 mercenarios italianos de Musolini que formaban el Corpo
di Troupe Voluntarie.
Los legionarios eran 150.000, los moros que trajo Franco eran
130.000; pues bien, estas tropas franquistas más las citadas
anteriormente dejaban paso libre a la insurrección antirepublicana
efectuada por republicanos, o por presuntos republicanos,
abriendo hueco a los golpistas contra las tropas republicanas de
Cordón, Líster y Modesto, es decir, contra la República y el
Gobierno legítimo de Negrín, del cual ningún socialista habla hoy,
llegando al extremo de que los fascistas no sólo abrieron huecos en
sus filas para permitir el paso del doble golpismo contra la
República sino que les suministraron armas. El objetivo de Casado y
los felones del PSOE en pleno y de la totalidad de la CNT era
conseguir una “paz honrosa, sin represalias” sabiendo de antemano
que la respuesta de Franco era la de “rendición sin condiciones”.
Pero estos doblemente traidores a la República pensaban amansar
al que luego conoceríamos como “el Eunuco del Pardo”, con la
matanza de comunistas que eran los únicos que con total disciplina
habían conseguido levantar un temible ejército regular capaz de
hablar de tú a tú a los facciosos.
Los miserables celos políticos de los republicanos de centro de
Izquierda Republicana, de la totalidad de socialistas y anarquistas,
hacia el PCE de Pepe Díaz y la Pasionaria, los llevó en su retirada a
dejar encarcelados a 30.000 comunistas que fueron exterminados a
bocajarro en sus prisiones por los moros mercenarios a base de
disparos de pistola, granadas de mano, subfusiles automáticos y
grandes incendios donde ardieron miles de combatientes leales
hasta el fin a la República.
Era falso totalmente que el PCE intentara hacer en España una
revolución de tipo soviético; sus objetivos reales eran modernizar
España, la paz, la democracia, la independencia nacional, la
reforma agraria y llevar la educación desde las capas populares
hasta la Universidad, sin excepciones, y también acabar con el
paro, especialmente en el campo andaluz. Y ello sólo era posible
con la dignidad de un régimen republicano laico y con la
Constitución de 1931 que garantizaba mediante el voto mayoritario
el control popular de los cargos electos. Y así se escribe la historia.
Perdonen los lectores estas incursiones en asuntos
aparentemente ajenos al tema principal. La televisión de
expectación masiva sólo emite mensajes cortos e irracionales y
mutila o elimina muchos otros titulares. El resultado para el
consumado espectador único de televisión (la inmensa mayoría de
un 85%) no es sólo un electroencefalograma sino la fijación
esclerotizada en su mente de mensajes simplones sin razonamiento
alguno, los que le convierten en fanáticos de ‘su verdad’, su verdad
de medio metro cuadrado como diría Doctoyevsky. Esta ‘su verdad’
que llega a convertirlos en verdaderos imbéciles agresivos,
insolidarios e incapaces de tener ni siquiera la capacidad de
comprender y respetar ideologías y militancias, religiones y
culturas diversas, los convierte por contra en carne de cañón
programada para transformarse en un masivo ejército de asesinos
contra nosotros, a los que nos llaman marginales, pero citando a
Claude Julien “poco nos importa ser considerados como un
marginal, porque sabemos que para todo hombre de poder que no
se interese más que por los medios de dominación, los márgenes
(marginales) engloban a las multitudes de quienes precisamente no
tienen ningún poder”.
Ya lo decía en 1934 el congresista norteamericano John Simpson:
“Nosotros no tenemos necesidad de S.A. o S.S. o de la represión
violenta de los camisas negras de Musolini. No necesitamos ni el
garrote ni la tortura porque nos es mucho más eficaz para los
mismos fines de dominación de masas utilizar la propaganda
intensiva en todos los órdenes para obtener una población sumisa
al poder, y que además no albergará nunca sentimientos de
venganza como los torturados porque la clave consiste en que
dominándolos de hecho ellos se creen ciudadanos libres y que
viven en el país más democrático del planeta.
Así es el caso de EE.UU. y Gran Bretaña, y en el caso de Francia
un 60% de los medios de comunicación, incluida prensa, radio y
televisión, en el año presente de 2005 están controlados por la
empresa paragubernamental productora de armamento y
construcción de aviones de combate, artillería, blindados y fusiles
de asalto para la infantería, me refiero como es obvio a la empresa
Dassault.
En Italia, el primer ministro, el corrupto y parafascista
Berlusconi, es propietario de un 75% de los “mass media”. Y en
España donde la Constitución de 1978 no es en absoluto una
Constitución sino una concesión o carta otorgada, elaborada no
por una Asamblea Constituyente con el soporte de un Gobierno
provisional de amplia coalición; por el contrario, el perjuro
Gobierno profascista de Suárez y el Rey inhábil y pasivo Juan
Carlos, nombrado a dedo por el General Franco con el título de
Príncipe de España, en lugar del de Príncipe de Asturias, que era el
adecuado para el titular legítimo de la sucesión de la Corona: el Rey
Don Juan de Borbón, con lo cual Juan Carlos cometió una triple
felonía: una con el dictador Bahamonde, otra con su propio padre,
y una tercera contra la democracia.
Este Rey es el único de todas las constituciones democráticas que
goza de inviolabilidad personal integral. Es decir, que si sale a la
calle con dos pistolas y mata a diez ciudadanos en público puede
regresar impunemente a su palacio con la tranquilidad de que no
va a ser ni juzgado ni castigado.
En cambio, otro artículo de la mal llamada Constitución de 1978
afirma que: “Todos los españoles somos iguales ante la Ley.” ¿Qué
ocurre aquí? ¿Acaso no es el Rey un español más? Pues bien, yo me
respondo que acaso no lo es por su impresentable
comportamiento.
Y ello es intolerable porque crea una inseguridad jurídica, tan
desigual que de escandalosa acabo por no hacerle caso en
absoluto, y es que España no tiene Constitución, repito, y desde
luego no es un Estado de Derecho. Les recomiendo que lean el libro
de mi compañero y hermano Joaquín Navarro Estevan “25 años sin
Constitución”. Creo recordar que se editó hace unos tres años en la
Editorial Foca.
Siento no poder ser más preciso porque tengo embalados en
cajas de cartón mil diez mil libros, ya que he de hacer una penosa
mudanza.
En todo caso soy de las pocas personas que, de verdad, pueden
presumir que la libertad de expresión no me ha sido regalada sino
que con otros miles la hemos conquistado a bocados, a golpes de
corazón, a inauditos sacrificios clandestinos, incluidos cárceles y
querellas. Sin embargo, “no hay más libertades -decía Ortega y
Gasset- que las que uno se toma”. Y yo me las tomo todas, y digo
“del Rey (incluido) a abajo ninguno”; y para el querido lector o
lectora que tenga la paciencia de leerme le propongo un descanso
con el poema de Quevedo siguiente, no por muy conocido,
oportuno:
“No he de callar por más que con el dedo
ya tocando la boca o ya la frente
silencio avises o amenaces miedo.

¿No ha de haber un espíritu valiente?
¿Siempre se ha de sentir lo que se dice?
¿Nunca se ha de decir lo que se siente?
Pues sepa quien lo niega y quien lo duda
que es la lengua la verdad de Dios severo
y la lengua de Dios nunca fue muda.”
Por parte de la izquierda, “la transición y la Constitución de 1978
fue pactada con el Rey, Suárez y la cúpula de las Fuerzas Armadas
mediante mecanismos de oligarquía partidaria y de pura traición a
sus bases, unas veces por el sevillano Felipe González cooptado por
la OTAN en 1973 y financiado con abundante dinero alemán como
cabeza de un PSOE construido en forma artificial, como ingeniería
política con el activo concurso de numerosas agencias de
inteligencia norteamericanas e israelíes que fueron las que en
verdad diseñaron la transición. De ahí el viaje que en el verano de
1976 realizó el ciudadano Borbón durante veinte días a los Estados
Unidos donde obtuvo el placet de la Casa Blanca como fiel vasallo
de la misma. Se sabe ahora que Adolfo Suárez no fue elegido por el
Rey como se cree, sino por el connotado Grupo Bilderberger como
personaje para llevar a cabo la llamada ‘transición’ y fue este grupo
conspirador de altos vuelos al que pertenece la Reina Sofía, el que
ordenó al Rey que eligiera a Suárez como presidente sucesor de
Arias Navarro. Esto se dijo públicamente en el programa de
Telecinco TNT presentado por Jordi González. En definitiva un PSOE
artificial como caución anticomunista visto el proceso portugués,
un PSOE corrupto hasta los tuétanos como fiel vasallo de occidente.
El caso del PCE de Santiago Carrillo, tan halagado y lisonjeado hoy
por los poderes fácticos, es más grave aún. Su traición al PCE
siendo secretario general del mismo, venía de antaño, cuando en
los años sesenta comenzó a negociar con los servicios de
inteligencia franquistas diseñados por Carrero Blanco: el CESED
cuyo director general era el almeriense General Andrés Cassinello
Pérez, convertido en interlocutor personal de Don Santiago en
negociaciones secretas al margen del partido para garantizar un
postfascismo franquista disfrazado de fachada democrática,
controlada y tutelada por el Rey (jefe supremo de las Fuerzas
Armadas).
Un carrillo que cometió la felonía para su ‘legalización’ tardía en
abril de 1977, el trágico sábado santo de ese año tras remitir un
pliego de alegaciones ante la Sala Quinta del Tribunal Supremo,
pliego de alegaciones que es un monumento a la infamia política,
firmado en secreto por Santiago Carrillo, Federico Melchor, Ramón
Tamames, Armando López Salinas y Leonor Bornau. Dicho pliego
contenía la abjuración de la gloriosa historia del Partido Comunista
de España de forma abyecta y cobarde, del ilegalizado PCE en abril
de 1939; del PCE de nuestra guerra republicana nacional
revolucionaria, del PCE heroico de la lucha guerrillera (maquis)
entre 1939 y 1952, y de las movilizaciones pacíficas de obreros y
estudiantes entre 1956 y 1975. Pliego de alegaciones referido en el
que se incluían frases como ésta: “El PCE al que se refiere la
sentencia penal de ilegalización en abril de 1939 ya no existe, y si
existió se lo llevó el viento de la historia, mis mandantes lo que
pretenden inscribir en el Registro de Asociaciones Políticas
(elaborado por Arias Navarro, apodado “el carnicerito de Málaga”
por haber sido entre 1939 y 1942 el fiscal acusador de los
tribunales militares que en juicios sumarísimos condenaron a
muerte a más de cinco mil republicanos ante pelotones de
ejecución en los que se alternaba la Guardia Civil, la Policía Armada
y por supuesto el propio Ejército). Es la asociación PCE lo que
pretendemos inscribir que no tiene nada que ver con el PCE
ilegalizado en 1939.
Por ello, estos cinco traidores presentaron unos estatutos
falsificados cuyo primer artículo fraudulento decía: “La asociación
política PCE tiene como objetivos fundamentales la consecución de
la democracia en España.” Y ello en realidad, cuando estaban
vigentes los auténticos estatutos aprobados por la máxima
autoridad del partido, el cuarto congreso del mismo, cuyo primer
artículo decía (cito de memoria): “El PCE es la vanguardia de los
luchadores del pueblo que buscan la revolución socialista. Basa su
ideología en el marxismo-lenilismo. Educa a sus militantes en la
resistencia tenaz contra el fascismo, en la abnegación, la entrega,
el sacrificio y la honestidad incorruptible de su vida y
comportamiento. El PCE ahora, sin renunciar a sus objetivos finales,
tiene como prioritarios la conquista de la democracia, la paz, la
independencia nacional y la Tercera República.
No me referiría tanto a este partido si no fuera porque durante la
transición tenía cien veces más potencia que todos los demás
partidos opositores y bastaba hacer naufragar el infausto mito del
‘consenso’ como arma de una Constitución falsaria. Ello nos ha
llevado a que se atreva el Rey Juan Carlos a llamar al déspota
marroquí Mohamed VI su “hermano menor” que es en realidad el
mayor traficante de hachís del mundo y, desde hace diez años,
donde aterrizan en las fincas reales marroquíes dos veces por
semana un gran avión procedente de Sao Paulo cargado hasta los
topes de pasta básica de cocaína.
¡Delenda es Monarchia!
He considerado imprescindible introducir estas notas de
geopolítica para explicar en nuestro país la situación de la libertad
de expresión. Naturalmente, aunque muchos aún no lo han
constatado, ella es nula. En primer lugar nos encontramos con el
casi monopolio informativo del Grupo Prisa S.A. de Jesús Polanco,
que al servicio del PSOE controla Canal Plus, más se sesenta
periódicos provinciales, la Cadena Ser y 150 emisoras de radio
provinciales más las dieciséis que acaba de comprar en Cataluña y
en el País Vasco. Donde sólo se hablará exclusivamente en catalán y
en euskera.
Además Polanco, “Jesús del Gran Poder” como lo llamó Alfonso
Guerra (sólo cuando éste se sintió arrinconado por Felipe González
a consecuencia del affaire de la corrupción, estafas, prevaricación
y cohecho personificado en su hermano “el asistente” Juan Guerra
de infausta memoria.) Jesús de Polanco posee también la Editorial
Santillana que es casi la total proveedora de libros de texto
estudiantiles en toda España y en casi toda Latinoamérica. Así se
hizo rico durante el franquismo y después en este envenenado
cambio de chaqueta que supuso la llamada “transición del
consenso”, donde se ahogaron en España todas las ideologías a
cambio de una poltrona parlamentaria, autonómica o municipal;
dejando al pueblo español sin referentes morales y políticos, y
provocando la apatía y el embrutecimiento de la población, a la
cual en su sector juvenil se incitaba al consumo de drogas: “id a la
fiesta y disfrutar de ella bien colocados” (Enrique Tierno Galván).
Pues bien, ese Tierno Galván, antiguo PSP y en el momento que
acabo de citar Alcalde de Madrid por el PSOE, fue antaño
prologuista y traductor de numerosos libros de ética en la Editorial
Taurus ¡menudo farsante iscariote!
Siguiendo el tema principal, Polanco es el tercer hombre más
rico de España, el auténtico ideólogo del PSOE en sus profundas
falsedades, doble juego y sucias mentiras del partido que hoy nos
gobierna y que tiene el tupé de llamarse ‘obrero’. El lema favorito
que tiene Polanco es “en España no hay cojones para impedirme
obtener lo que quiero”. Las dos televisiones estatales hacen abierta
apología del actual Gobierno; también lo hace Antena 3, Telecinco
y Canal Plus, que impiden cualquier voz disidente salvo algún
ínfimo programa que emiten a las tres de la madrugada para los
escasos noctámbulos entre los cuales me incluyo. Lógicamente
también el periódico El País es el buque insignia de Polanco.
Canal Sur de la Junta de Andalucía, es decir, del presidente del
PSOE, Manuel Chávez, es el nido de corrupción más grande del país
y donde mayor es el descaro en la propaganda de la voz de su amo.
La Vanguardia de Barcelona elogia al socialista Maragall. El PP
sólo tiene el apoyo de la Cadena Cope, ABC y La Razón, y también
en parte en El Mundo.
En Almería donde habito, los dos periódicos existentes no sólo
me niegan a mi y a otros muchos disidentes publicar artículos
gratuitos sino que sólo estarían dispuestos a publicar y al triple de
su precio nuestra esquela mortuoria. Uno de ellos fue adquirido
con prevaricación y cohecho por el secretario provincial de un
determinado partido a cambio de obtener para su apropiación
ochenta millones de pesetas con documento de transferencia
firmado ante el notario Don Manuel Gallego Almansa; transferencia
que efectuó el delincuente Javier de la Rosa, banquero de Jordi
Pujol y hoy justamente encarcelado.
El otro periódico es propiedad del Banco de Bilbao-Vizcaya-
Argentaria y del episcopado español, el más reaccionario del
mundo, que parece haber olvidado su concentración en Burgos en
agosto de 1936 cantando el Cara al Sol con los brazos extendidos al
modo fascista y suministrando al fascismo genocida del
amariconado (sin que esto suponga la menor falta de respeto a
gays o lesbianas, que los estimo maravillosos) el enano
generalísimo, su excremencia Paco Franco, y que suministró a éste
el arsenal ideológico que necesitaba (mucho más que la Falange, a
la que despreciaba). Este instrumento fue el nacional-catolicismo.
Una vez durante la transición (al buen tiempo, mangas verdes, el
cardenal Tarancón intentó que la Asamblea Episcopal aprobara el
siguiente comunicado: “Fuimos agentes del crimen y de la más
inhumana revancha en vez de ser apóstoles de la reconciliación, la
paz y el perdón.”
Ni que decir tiene que la propuesta fue rechazada por todo el
episcopado.
Por todo lo cual nuestro país no es una democracia ni un Estado
de Derecho, todo lo más existe una cierta apertura a las libertades
civiles, pero carecemos de libertades políticas que, consisten
fundamentalmente en la capacidad del poder judicial, del
Parlamento y sobre todo del pueblo, de deponer a los malos
gobernantes, lo que presume la auténtica independencia de
poderes hoy inexistente.
La lucha contra la guerrilla de 1939 a 1951 de la Unión Nacional,
donde era hegemónico el PCE, está sectariamente escrita por el
entonces Teniente Coronel de la Guardia Civil, Aguado, hoy General
jubilado, chocho y acabado, suegro del hoy Teniente Coronel
Miguel Astrain.
Pues a lo que iba, me arrepiento de no haberle roto el cuello al
sádico General que morirá tranquilamente, y eso ¡por favor! sin
faltarle la extrema unción con la que sus pecados le serán
perdonados y ¡zas! derecho al Cielo. Gracias al anticristo
apocalíptico que supone la doctrina y el propio Estado Vaticano
cuyos servicios de inteligencia son superiores a la CIA y al Mossad
juntos.
Es por ello por lo que unos cuantos idealistas, aunque con los
pies pegados al suelo, hemos recurrido a Internet que, todavía da
un margen amplio a la libertad de expresión y hemos creado
www.lagacetadealmeria.com que no admite subvenciones oficiales
y sí ayudas anónimas y financiación por publicidad. Ya pondremos
en lugar visible los datos de la cuenta bancaria de la Sociedad
Limitada que estamos registrando. Nuestro único objetivo es crear
una tribuna real y no de boquilla para la absoluta libertad de
expresión, es decir, para: republicanos, monárquicos, comunistas
creadores, llamazaristas, PSOE, PP e incluso la extrema derecha,
pasando por independientes expertos en cualquier disciplina
científica, artística, filosófica, literaria, jurídica, etc.
Pese a todas las dificultades financieras, fundamentalmente
dadas para nuestros escuálidos bolsillos, no habrá fuerza humana
que nos arrugue. Conseguiremos las mejores plumas de España que,
generosamente, sin remuneración alguna, escribirán en este
periódico que aún no ha hecho publicidad alguna y que ya tiene
más lectores que La Voz e Ideal juntos, y además los colaboradores
estarán extendidos por toda la geografía peninsular y planetaria;
por lo pronto un 40% ahora de los lectores son norteamericanos,
con lo cual el periódico tendrá un carácter local, estatal e
internacional, siendo nuestro modelo “Le Monde Diplomatique”.
Seguiremos los consejos del grande León Felipe:
“No sabiendo los oficios
los haremos con respeto
para enterrar a los muertos
para enterrar a los muertos
cualquiera vale
cualquiera vale
menos un sepulturero.”
No obstante el panorama no es tan sombrío. Por lo pronto no
prosperará el falaz: “Tratado Constitucional para Europa”. Ya lo
dejaron claro el 29 de mayo en Francia y 1º de junio en Holanda.
Que no era constitucional es obvio, y que los Estados Unidos
quisieron meter con calzador a Turquía, aliada estratégica de
Israel, y por supuesto país de concentración de oleoductos vitales
para la industria yanki, por su régimen paramilitar y la alta
densidad de sus exportaciones de heroína, la hacen también aliada
estratégica de los USA.
Además, semejante tratado no era para Europa sino para una
élite de las grandes finanzas y empresas multinacionales, dejando a
la mayoría de la población en una situación que, salvando las
distancias, es una fotocopia de los Estados Unidos en lo laboral, en
servicios públicos y en el sistema económico y social, convirtiendo
a Europa en el reflejo fiel de los yankis en cuanto al neoliberalismo
globalizador genocida.
Este NO, es una parada brusca a la tensión ultraliberal de
establecer sobre toda la humanidad, en menoscabo de los
ciudadanos, una orientación unívoca que no es sino el denominado
dogma de la globalización.
Estos esquemas neocapitalistas ya han producido reacciones de
rechazo masivo que progresivamente van en aumento, comenzado
por Seatle en 1989, el primer Foro de Portoalegre en 2001 y los
siguientes sucesos de oposición multitudinaria a los globalizadores
en Génova y en otras naciones como Argentina, la India, Brasil y los
sucesivos foros de Portoalegre hasta el 2004.
Pero es la primera vez que todo un continente europeo haya
dicho NO a la globalización ultraliberal. Crece diariamente cada vez
más el número de plumas de escritores e intelectuales que actúan
de modo heroico y resistencial como francotiradores vanguardia
de un mundo que se revelará contra sus amos actuales.
Desde sus comienzos en 1958 y a partir del Acta Única Europea
de 1986 la Comunidad ejerció un control creciente sobre las
diferentes soberanías nacionales; así ocurrió con el Tratado de
Maastricht de 1992 y luego con el llamado Pacto de Estabilidad de
1997, que privó a los gobiernos nacionales de tres de sus resortes
fundamentales: la política monetaria, la política presupuestaria y la
política fiscal.
Crece el bolivarismo unificador en América Latina para
convertirla en una sola nación para pavor de los Estados Unidos: ya
tiene como valedores el cobardemente difamado Hugo Chávez en
Venezuela, Fidel Castro en Cuba, Kirchner en Argentina, Lula da
Silva en Brasil, y estamos seguros de que la sublevación popular en
Bolivia contra el entreguismo de sus gobernantes sobre sus
recursos naturales en gas y en petróleo a las multinacionales Shell,
Standard Oil, Cepsa Oil Company y British Petroleum, y el
aplastamiento sin concesiones que los caciques vendepatrias han
levantado en la provincia de Santa Cruz donde están tan inmensos
yacimientos, separatismo financiado como todos por
Norteamérica; estamos confiados, digo, que Bolivia tendrá un
Gobierno popular y bolivarista.
El caso negativo donde ahora no podemos detenernos es el
palestino, donde Abú Mazem se está plegando como era de esperar
a los dictados del nazi Ariel Sharón; por ello el Mossad, (servicio
de inteligencia israelí) recurrió al agente doble Mohamed Dahlan y
a uno de sus sicarios Ibrahim Mustafa que fue el que envenenó a
Arafat. Este nombre conseguido en mi habitación lo he comunicado
a Hamas que no es un grupo terrorista sino una parte muy
importante de la OLP (Organización para la Liberación de
Palestina). Y ello con el objetivo justiciero de que ejecuten a los
traidores que perpetraron ese asesinato de lesa patria.
Muy duro ¿verdad? Es que esto no es acto para estómagos débiles
ni mentes podridas y cerradas a la verdad.
Finalmente unas palabras sobre la sociedad norteamericana a la
que el felizmente fallecido Proyecto de Constitución Europea quería
importar.
Los que perciben el ingreso mínimo de inserción laboral, las
madres solteras y los adultos discapacitados lo tienen durísimo en
USA con el llamado ‘workfare’.
El sistema de ‘workfare’ en EE.UU. afectó tras su reforma en el
Congreso de 1996 en detrimento de las familias pobres y bajo el
lema de “ética del trabajo y de la responsabilidad” a millones de
familias. Desde entonces se ha reducido la ayuda a sólo cinco años
a lo largo de la vida de todo adulto. Para poder beneficiarse de esa
ayuda hay que aceptar una actividad de adaptación laboral,
debiendo justificar una actividad de treinta horas semanales y
después de innumerables trabas burocráticas cuyo más mínimo
error provoca sanciones de gran severidad, ha quedado establecido
en todos los estados.
Fenómeno más inquietante aún es el nivel de pobreza de los
niños que había disminuido un quinto de 1996 al año 2000, pero
pasó del 16% en el 2000 al 18% en el 2003 y a un 26% en el 2004
bajo la éjida de Bush hijo.
El porcentaje de madres sin empleo pasó de un 9% en el 2000 a
un 15% en el 2002 y a un 24% en el 2004. En fin, el despido es libre
y sin indemnización, la negativa a seguir las huellas de la
traumática deslocalización capitalista también significa el despido
inmediato. De cien millones de personas sin Seguridad Social en el
año 2000 se ha pasado a 145 millones en el 2004.
Unos 130 millones de personas cotizan en planes privados de
pensiones para su jubilación. Precisamente cotizan en empresas
privadas que misteriosamente se hunden en el mercado (caso
Enrom) dejando a decenas de millones de familias al albur de la
caridad pública. Hay noventa millones de pobres con salarios
inferiores al 40% del salario mínimo interprofesional. Un
trabajador norteamericano ha de trabajar tres horas más en el año
2005 que en 1970 para tener el mismo poder adquisitivo.
Los Estados Unidos son, afortunadamente, un gigante con pies de
barro: tienen el déficit y la balanza de pagos descompensada en el
déficit más grande del mundo. Se mantienen porque Canadá,
Australia, China, Japón, Alemania y Gran Bretaña tienen el Tesoro
USA invertidas inmensas masas de dólares, con lo cual cualquier
pánico financiero puede provocar la retirada masiva de estos
dólares y hacer hundirse a la nación más poderosa del planeta;
rezo ante el Che Guevara para que así sea. Amén.
Nuestro periódico, frente a una Almería oficial, ofrece una
Almería y una España alternativa, incluso un mundo basado en la
justicia, la reparación histórica del colonialismo, en el
antiimperialismo y la paz perpetua. Digo esto porque
maravillosamente un 40% de nuestros lectores son
norteamericanos. Al-Lah los bendiga.
Junto a la libertad absoluta de expresión procuraremos ofrecer
visiones contrapuestas y hasta antagónicas para que el lector tenga
unos amplios referentes para sacar de ellos la conclusión que
soberanamente estime conveniente y oportuna.
Hemos roto con La Gaceta de Almería el macizo sepulcro donde
los pesebreros intentaban enterrarnos, y también la férrea
mordaza que nos habían forzado a soportar. Hacemos una
apelación a todos los ciudadanos libres para que lean y escriban sin
censura alguna en nuestro periódico lo que les plazca.
Del resignado poema de Blas de Otero:
“Anda jaleo, jaleo,
No dejan ver lo que escribo,
Porque escribo lo que veo.”
Pasamos al genuinamente lorquiano:
“Anda jaleo, jaleo,
Ya se acabó el alboroto
Y ahora empieza el tiroteo.
Y ahora empieza el tiroteo.”
Los muertos que vos matáis gozan de buena salud.
Dedico este artículo a los militares profesionales no sobornados
por el sistema monárquico en el cual el poder parlamentario es un
poder subordinado y vicario del poder ejecutivo; por lo tanto no
existe Parlamento, ni tampoco existe poder judicial, puesto que el
Consejo General del Poder Judicial se elige, no entre jueces
independientes, sino por cuotas de afectos o al PP o al PSOE, sin
atisbo de independencia judicial alguna, con lo que sólo tenemos el
despotismo lacerante del ejecutivo. Es decir, España no tiene ni
Constitución ni democracia. Dedico, digo, este artículo a los
militares profesionales no sobornados por el pesebre monárquico,
a los auténticamente patriotas, lúcidos y antigolpistas, demócratas
que abundan felizmente, y excluyo de ellos a los vasallos
hipnotizados o comprados por el imperialismo yanqui o por la
tentación golpista.
Ello requiere su abstención en las luchas civiles y pacíficas del
pueblo en el logro de una España que tenga asegurada la
independencia nacional y las libertades democráticas republicanas,
y que acabe con un régimen indigno y corrupto, y así alcanzar el
potencial económico, político, diplomático, cultural, científico y
por supuesto el militar en los tres ejércitos que nuestra nación
exige.
Y mientras ¿qué hace el Rey con la que está cayendo?:
Pues está claro, irse de caza todos los días con dos delincuentes
atrapados por la poca justicia que tenemos: los Albertos, Alberto
Cortina y Alberto Alcocer, de los cuales lo tribunales han
demostrado que se apropiaron mediante el fraude y el robo de
cuello blanco de más de seiscientos billones de euros en la venta de
las torres Kio.
Postdata.- Guardo pruebas documentales en lugar seguro para
posibles querellantes. Lo advierto, no sea que se conviertan en
aguaciles aguacilados.
Tampoco tengo miedo a la enfermedad, vejez, muerte natural o
asesinato político. Quien tiene miedo al dolor o a la muerte no
puede ser libre, porque siempre es suceptible de ser sujeto de
chantaje o intimidación, y yo antepongo mi libertad y la de los
demás a las inevitables represalias de los poderes que hoy juegan
con nosotros.
Adopto la canción guerrillera:
“Aunque nos espere
el dolor y la muerte
siempre en el camino
sabremos vencer, vencer
y hasta morir, hasta morir…
El bien más preciado es la libertad.
Hace muchos años que pasé por un infierno peor que el dolor, la
cárcel o la muerte. Ello me inmunizó y me hizo más insobornable, y
me convertí en un marxista estoico y creador.
¡Viva la Tercera República Confederal de España!

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