4D: ADVIENTO LIBERTARIO ANDALUSÍ

“XVI.- Una sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada, ni la separación de poderes determinada, no tiene Constitución”. Declaración Universal de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. 1789.
¿Se figuran que al morir la exalcaldesa valenciana Rita Barberá, de forma espontánea algunos habitantes de la ciudad del Turia, hartos de su prepotencia de un cuarto de siglo al frente del Consistorio, hubiesen salido a la calle a celebrarlo con champán y risotadas de felicidad? La Brunete mediática entonces se hubiese posicionado en bloque, aprovechando para cargar contra Compromís, Podemos o el sursum corda, arremetiendo contra el ‘talibanismo de los radicales’, monstruos crueles que no respetan ni a los muertos. Pues bien, salvando las abismales distancias y se esté de acuerdo con sus ideas, fallece Fidel Castro -en este caso de muerte natural-, hito histórico revolucionario mundial que ha sobrevivido a once presidentes norteamericanos, y por el contrario hay un despliegue informativo tremendo para resaltar la alegría de los ultras de Miami como expresión, claro, de manifestación democrática y alegre encuentro de camaradas. Luego se extrañarán de que los media oficialistas españolazos anden bajó mínimos en lectores, a pesar de la publicidad institucional en vena, y de forma opuesta los contrahegemónicos, y hasta tuiteros y blogueros, les propinen sopas con onda.
En el treinta y nueve aniversario de la proclamación de facto -con manifestaciones masivas del Pueblo andaluz, regadas con la sangre de un malagueño al izar la Bandera Verdiblanca, el Cuatro de Diciembre- en nuestro Día Nacional nos encontramos con una desmovilización casi general de la sociedad, cada vez más subordinada  y empobrecida. ¿Qué ha provocado esta triste desolación en un área equivalente en habitantes y extensión territorial a un Estado medio Europeo? Al intentar desentrañar este aparente misterio irresoluble, encontraremos las perversas causas que lo han provocado.
Desarticular la incipiente potencia industrial del Estado español, sobre todo automovilística, era prioritario en estas dinámicas de neocolonización de los esbirros tardofranquistas, enemigos del Bien Común, a finales de los setenta y durante los ochenta, mudada la camisa azul por la chaqueta liberal landista, con aroma a incienso. Por archivos desclasificados conocemos el apoyo de la CIA, del no suficientemente desnazificado gobierno de Willy Brandt y del lobby multinacional Flick -hoy en Kanaryas- al monstruoso neoliberalismo del llamado ‘Isidoro’ por la policía franquista y su tropa de vividores, en paralelo con el postureo europeísta del cardenal Tarancón, cigarrito en mano. Henry Kissinger, instigador del golpe que impulsaría a Pinochet, desvelaría con diáfana claridad que sólo con un servil partido con careta progresista se lograría implantar el capitalismo más salvaje, embaucando a la ciudadanía al servicio de espurios intereses extranjeros coaligados: en especial los de la alta burguesía de los USA, Deutschland y Roma.
Por su ubicación estratégica para la potencia militar de los EEUU, Andalucía debía ser tercermundializada al máximo, carne de cañón para sus atroces experimentos socio-económicos. Condenados al mayor paro obrero estructural del planeta se garantiza aquello del escritor chileno Jorge Edwards, que a los pocos operarios restantes se les pague no por desempeñar una labor profesional… sino por la Sumisión. Relegados a sujeto pasivo, subalterno de la historia, los andaluces se prestaron en su mayoría por ignorancia u oportunismo barato a su propia instrumentación deplorable, a su ruina. Emigrantes andaluces en Catalunya fueron testigos de que al producirse los pacíficos levantamientos populares proautonomistas del 77, empresarios catalanes -los gerifaltes luego compinchados en el pujolismo- enviaron encuestadores a la Nación del Guadalquivir con un objetivo definido, solapado por otras preguntas intrascendentes. Necesitaban averiguar si esa efervescencia explosiva popular verdiblanca iba a tener algún reflejo en el fomento de los productos andaluces, muchos de ellos competidores de los del Poble de Tarradellas. En cuanto detectaron que no había relación alguna, por parte de tantos descerebrados abonadores de su propia emigración, se limitaron a lo mismo que los especuladores germanos y las depredadoras sectas vaticanistas: a rivalizar en alienarnos cebándose con porciones lo más grandes posibles del pastel extractivo colonialista.
La responsabilidad en estos desafueros del incauto pseudoandalucismo resulta incuestionable (ved mis artículos Rojasmarquismo… Clerical-andalucismo… y otros), igual que la de ese falsario ‘socialismo obrero’ españolista en Andalucía. Las infiltraciones de elementos papistas para desactivar la toma de conciencia proletaria entre los trabajadores, desactivada en masturbaciones mentales por salones parroquiales de los polígonos, no ofrece duda alguna durante la mal llamada ‘transición’ que nunca existió. La paulatina aniquilación del soberanismo identitario, convertido en un carnaval folclórico inocuo, con parecida irrelevancia a los coros y danzas regionales del Movimiento, por parte de un ‘andalucismo’ zarzuelero cuyo parecido con el infantiano no pasa de lo teatral, tampoco presenta controversia de ningún tipo. Dad la cara y haced autocrítica, patéticos excorreligionarios de la ‘mesa-camilla’ rojasmarquiana, y refutadnos alguno si os atrevéis, acomplejados alcahuetes de sacristía de los que no esperamos otra cosa que más engaños y traiciones…
Constatemos el hecho de que a pesar de ser el aparato episcopal cómplice o autor intelectual del genocidio totalitario en el E. español (¡140.000 personas ‘desaparecidas’ entre la guerra del 36-39, y el exterminio posterior, ignoradas!), la sedicente ‘izquierda’ jacobina no se posiciona frontalmente contra las intromisiones políticas del plutocrático Estado extranjero romano, junto con su rapacidad insaciable. Y no se les cae la jeta de pura vergüenza. Idéntica servidumbre mezquina o complicidad encubierta sucede con el autodenominado ‘andalucismo’ de faralaes y procesión. Por lo visto la bestial Inquisición instaurada durante siglos, y que el primer ‘caudillo de la cruzada’ medieval invasor del actual solar andaluz fuese un arzobispo (Jiménez de Rada), incautándose tierras en el norte de Jaén con el nombre de ‘adelantado’ -denominación tan querida por los indios en la América virreinal-, o lo que es peor: el planificado expolio hoy en Andalucía por parte de órdenes religiosas usureras, no significa gran cosa para ellos. Nuestro embrutecimiento y programada estulticia resultado de tanta barbarie para esa gentuza tan vendida, tan cobarde, supone un mero anecdotario. Figurones descarados que han militado incluso en partidos nacionalistas españoles, y se lo montan de aguerridos paladines en la defensa de Andalucía, correveidiles de la avarienta clericalla, los cuales mezclan hasta lo federal y lo confederal con supina miopía política. Ojalá que tanta hipocresía, lamezurraspas de la sotana, un día no os salga gratis, cínicos sin escrúpulos ni dignidad.
Incitar al genocidio colectivo, por la diabolización de las minorías, puede dar réditos a ese maquiavélico fanatismo de segregadores clasistas y racistas que lo promueven. Sirve para enmascarar saqueos o fechorías ejecutados en las sombras. Tratar a la sociedad civil en su conjunto como enemiga a la que expoliar e intoxicar mediáticamente, usurpando su soberanía con posibles infiltraciones sectario-mafiosas en las más altas magistraturas del Estado, ¿no se ha vuelto desde hace ya demasiado tiempo un imprescriptible crimen contra toda condición humana y moral? Aunque, claro, no dejará de esgrimirse la farsa de la ‘presunción de inocencia’, tomada de las pelis americanas, cuando en el chiringuito monárquico-papista sin delimitación estricta de los Tres Poderes, lo único que hemos conocido es el Principio Inquisitorio, vigente hasta la fecha. A otro perro con ese hueso, clerical-franquistas de tapadillo.
No debemos confundir planos. Una cuestión afecta a las creencias religiosas que cualquiera debe ver respetadas -si con desvergüenza no las carga al erario público ‘aconfesional’-, yerren o no. Otro dilema más intencionalmente confundido incide en la vulneración del lícito derecho a criticar a un foráneo Estado teocrático con lengua, himno, bandera y moneda propios, fundado por Mussolini en Roma en 1929 (Acuerdos de Letrán), desde un ángulo político, o desenmarañar sus ilegítimas confabulaciones codiciosas, ya sea tanto en la linea del gran periodista de investigación Eric Frattini como con la rigurosa erudición histórica de Karl-Heinz Deschner. No debemos consentir este atropello mendaz de facinerosos contra las libertades de conciencia y expresión de los discrepantes.
Por ello hemos caído en el esperpento, en la irrisión universal. Si se explica a alguien de fuera que Andalucía lleva gobernada ¡por el mismo partido político desde hace casi cuarenta años!, y aún quedan pardillos en la colonia fingiendo hallarse en una democracia o el mejor de los mundos posibles, le costará trabajo ocultar al visitante la consideración de idiocia crónica al describir a tales lugareños papanatas. Oye… y ahí tienes a la españolísima Susana y de las JONS sacando pecho, alabada por el charlatán experto en bonsáis Sr. X, tratando de convencernos con su maquinaria propagandístico-clientelar tras haber auspiciado una nueva legislatura pepera, que como lo hace tan bien asociada a un partido de ultraderecha, o incluso mejor que sus mentores Chaves y Griñán -procesados por la justicia-, le queda tiempo de sobra para encargarse además la costurera puñales de encaramarse a la secretaría general de su partido. Una tiparraca impúdica que no ha dado fuera del politiqueo un palo al agua en su vida (y por cierto, ¿se sabe si aparte de sus consignas falaces por los media ha conseguido, a pesar de su analfabetismo funcional, escribir un texto coherente de extensión superior a un tuit, o esbozar idea original alguna?). Gracias de corazón, a Iceta y el PSC, por venir a rendirle pleitesía al besamanos en su palacete, con suerte hará carrerita en la capital del imperio siguiendo la estela de sus antecesores, y nos libraremos de alguna de tantas calamidades.
Dejando a un lado la virulencia recrudecida del Caso Mercasevilla, por el cual se ha pedido por una juez investigar a uno de los miembros de la Ejecutiva de Díaz (¿y para el Coletas, la Felipona qué, ya no es ‘la jefa’?); por si no fuese suficiente el tsunami de podredumbre que afecta a su partido desde hace decenios, la información recientemente aparecida en el diario Digital Sevilla, por la que familiares de altos cargos de la PSOE cobran sueldos millonarios en su agencia IDEA, ¿no es noticia en otros medios ni salpica a Susana Díaz por no desmentirlo, o combatir estos presuntos nuevos casos de indecente nepotismo? Con cierta prensa genuflexa, complaciente o mercenaria mirando para otro lado, y una ‘oposición’ de sainete, así nos va. Cómo va a extrañar en una Autonomía, declarada oficialmente ‘Nacionalidad histórica’ con el mismo rango de competencias legal (Art. 151) que Catalunya, que la presidenta -y sus impresentables predecesores- haya conseguido que la bandera esmeralda y alba, la más antigua de Europa, no forme parte del sentir de la mayoría los andaluces, y no la exhiban con orgullo y sin temor. Alguien así, aun desde su cargo, no nos representa: se descalifica a sí misma. El símbolo máximo de Andalucía, nuestra Arbonaida, no puede parecer que se vive en la clandestinidad ni un minuto más. Tendríamos que considerar a la trianera una autoridad incompetente, y debería dimitir o todos exigir su inmediato cese.
Además los catastróficos datos del aborrecible Susanato, no nos engañemos, producen pavor y no consiguen ocultarse. Más de diez mil personas sin techo. 42,3% de pobreza en adultos, 51,1% entre niños. 10.603 de camas clausuradas en los hospitales, con un goteo incesante de gente matada en el corredor de la muerte de las ‘listas de espera’, y Granada que vuelve con entusiasmo en masa a la calle el 27N, sin achantarles la purificadora lluvia otoñal, exigiendo sus dos hospitales completos (¿y Unidos Podemos en el resto de Andalucía y el Estado qué, hace caso omiso porque la mayoría no llevan el carné en la boca, sin importarle el matonismo político-mediático contra el heroico Dr. Candel -el tuitero Spiriman-, uno de sus promotores?); con la Sanidad, la Educación cada vez más privatizadas, la tasa de natalidad más baja del mundo, el enconamiento del sexismo institucionalizado para soterrar la ausencia de medidas incentivadoras del comercio y la industria, una emigración imparable, desprecio por impulsar las fotovoltaicas, la agricultura ecológica en peligro por los transgénicos, o la electrificación del tren hasta el complejo portuario de Algeciras ¡el quinto mayor de Europa (gracias a la multinacional danesa MAERSK)!, etc, etcétera. Por esta ineptitud aberrante, consentida por politicastros barrigones de pena, estaríamos dispuestos a estudiar el apoyo a un coyuntural ‘Pacto de los cajones transparentes’, sin importar ideologías, que imponga una Auditoría externa, completa y exhaustiva de las cuentas de San Telmo en el transcurso de todas las décadas de despotismo autocrático y monopolístico de la PSOE, junto con sus compinches, impulsando nuevas iniciativas procesales. Sin alternancia en el poder la democracia no pasa de un burdo camelo para uso de ridículos peleles.
Por eso nos resulta llamativo en la troika del sempiterno bipartidismo, con su mamporrero político centralista Falangito Rivera (exempleado del supernumerario de la Caixa Isidro Fainé), que el nuevo equipo de Interior de Zoido sean todos nativos de la colonia-‘sur’. ¿Fuera de la reserva rojigualda, allende Despeñaperros, ya no quedan vocacionales misioneros colonialistas como siempre…? Nos da muy mala espina. No por nada personal, o por dejar caer que pudieran servir mañana a espurios intereses de otro Estado extranjero romano, por aquella confusión de planos antes mencionada. Sino por otra sospecha no menos lacerante. Nos alegraríamos si todos los Pueblos ibéricos pudiesen decidir, votar, y escoger su destino administrativo. Pero si ha pensado el arrogante Mariano, el millonario registrador en excedencia en Santa Pola, que la ‘pacificación’ de los gigantescos movimientos independentistas del norte peninsular pasa por discriminar asimétricamente en lo económico aún más a los andaluces, y países vecinos, represaliando a los disconformes con nuevas arbitrariedades, y dar legalizada carta anticonstitucional a nuestra postergación espantosa, lanzamos una llamada de alerta a los Países andalusíes (Buldan Al-Andalus) de Andalucía, la Mancha, Extremadura, Murcia y Aragón. Así como al Pueblo hermano también colonizado de Kanaryas.
¡No consintamos en ese caso más bajezas que nos rebajan ya a la condición perruna de parias, ni que insulten nuestra inteligencia los falsificadores a sueldo de la historia! ¡Apoyemos entonces cuantas movilizaciones populares luchen contra los que atenten contra nuestra dignidad colectiva e individual! ¡Basta de consentir el expolio sistemático por la usurpación de nuestra soberanía política, perpetrada por aparatos sectario-mafiosos clerical-fascistas, disfrazados de vomitivos progres o ‘regionalistas’ de chichinabo, con fariseísmo e impunidad! ¡Organizaos frente a esta tiranía abyecta incluso en células autónomas masónicas blancas, al estilo de las de los tiempos de Ahmed -‘Blas’- Infante, Montesquieu, Simón Bolívar, Jefferson o José Martí, contra la Araña Negra de Roma y sus traidores lacayos políticos pesebreros, hasta la Constitución de una verdadera democracia! ¡No dejad que políticos vinculados a élites financieras traten a la sociedad civil como enemiga! ¡Córvidos y garduñas españolazos imperialistas go home!
¡Por un nuevo Proceso Constituyente hasta la Separación de Poderes en origen, ejercicio y funciones! ¡Viva la Libertad de acción política colectiva por la República Constitucional Andalusí, laica e independiente! Y hoy parafraseando al inmortal Fidel, por línea materna de los Ruz de origen cordobés, proclamamos ¡Matria o muerte, venceremos! TAHIA AL-ANDALUS HURRA!

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