Cada vez más niños y jóvenes se encuentran en consulta con psicólogos, médicos y/o terapeutas del habla. A menudo enviados por sus profesores, dado que presentan retraso en el lenguaje desde el jardín de infantes. Tienen un comportamiento agresivo; ¡a los 6 años, no logran concentrarse y se ponen histéricos cuando mamá les quita el teléfono! Durante la discusión con los padres, muchos reconocen la importancia de los dispositivos móviles en la vida cotidiana. Treinta minutos de dibujos animados antes de ir a la escuela, jugar videojuegos en el teléfono mientras están en el automóvil, regresar a casa, ver televisión o jugar PlayStation. Y eso sin mencionar las tablets usadas en la escuela con propósito «educativo».
Nuestro cerebro está diseñado para aprender con el ser humano. Por ejemplo, todos los estudios muestran que, entre los 2 y 4 años de edad, los niños aprenden a hablar a través de la interacción con los demás. Si lo ponemos frente a un vídeo de alguien hablando, no hay interacción y no hablarán.
En el tiempo de confinamiento debemos despertar la creatividad en ellos, dibujar con ellos, hacer vídeos también pero todo en forma de juego, escribir poesías , leer cuentos en voz alta con ellos, disfrazarse , fabricar disfraces con telas de forma espontánea, jugar al escondite, los padres pueden buscar múltiples formas de canalizar la energía de sus hijos ya aprovechar estos momentos para que quede una huella en ellos imborrable.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here