La agrupación de productores, la transformación y el impulso de la venta directa son, a juicio de Sánchez Haro, una oportunidad para generar valor.

Científicos de la Universidad de Granada han realizado una
investigación sobre el papel de las leches enriquecidas en la alimentación

  • Un alto porcentaje de la población española no alcanza las recomendaciones de ingesta de vitamina D, consecuencia del bajo consumo de leche
  • Las leches enriquecidas con calcio y vitamina D son alimentos de interés para aquellas personas que no puedan alcanzar las ingestas recomendadas
  • La vitamina D, un nutriente esencial implicado en los procesos de mineralización ósea, tiene un papel potencial en la prevención de diversas enfermedades

 

La leche es una fuente de nutrientes esenciales para el adecuado funcionamiento del organismo en situaciones normales, por su contenido en proteínas y grasas, así comoen vitaminas y minerales. Así lo pone de manifiesto la investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Granada “Leche y productos lácteos como vehículos de calcio y vitamina D: papel de las leches enriquecidas”, publicada en la revista científica Nutrición Hospitalaria. Si bien es conocido que la leche es insustituible en todas las etapas de la vida, en el marco de una dieta variada y equilibrada, su interés es todavía mayor en situaciones como en la que nos encontramos, en la que la exposición solar está limitada debido al confinamiento y, por ende, lo está también la síntesis natural de vitamina D.

En un contexto en el que los lácteos han visto disminuido su consumo, se suma la indicación de no salir de casa en la mayoría de los casos, por lo que el riesgo de déficit de vitamina D se ve aumentado. A pesar de que la población más vulnerable es especialmente la más sensible, este riesgo afecta a toda la población al no tener la oportunidad de recibir la radiación solar necesaria para la síntesis de vitamina D. En este sentido, ahora más que nunca la alimentación cobra un papel fundamental para alcanzar los niveles adecuados de ingesta.

Responsable de la regulación del calcio y fundamental en los procesos de mineralización ósea, la vitamina D está implicada en procesos inmunitarios, de diferenciación celular y neuroprotectores, así como también participa en la regulación de la presión arterial. Estas funciones, esenciales para un correcto funcionamiento del organismo, justifican la necesidad de asegurar las ingestas recomendadas a partir de la alimentación. Por ello, así como por el potencial que presenta en la prevención de diversas enfermedades, los organismos internacionales encargados de emitir las recomendaciones de ingesta de vitamina D aumentaron estos niveles en la gran mayoría de grupos de población.

En concreto, en España, en el año 2001, las ingestas diarias recomendadas (IDR) de vitamina D duplicaron sus valores, de 5 µg/día a 10 µg/día, desde el nacimiento hasta los 50 años, en mujeres embarazadas y lactantes. Las recomendaciones en personas de entre 50 y 70 años se mantuvieron estables, y en población mayor los valores recomendados alcanzan los 20µg/día,ya que su producción y síntesis renal están comprometidas en este grupo de población.

La leche y los productos lácteos, los huevos y los pescados azules son las principales fuentes alimentarias conocidas de vitamina D, así como de otros nutrientes esenciales. Pese a su riqueza en este micronutriente, tal y como pone de manifiesto la publicación, diversos estudios han confirmado la dificultad de alcanzar las ingestas diarias recomendadas de vitamina D únicamente con las fuentes dietéticas habituales. Por este motivo, los alimentos enriquecidos cobran un principal interés, ya que pueden aportar las cantidades necesarias de esta vitamina, sin tener que modificar el patrón dietético habitual.

En concreto, la leche es alimento que permite ser fácilmente enriquecido gracias a sus propiedades físico-químicas. Tal es así que, teniendo en cuenta los datos aportados por el Panel de Consumo Alimentario del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), los productos lácteos son los que representan el mayor porcentaje de alimentos enriquecidos, tanto con calcio como con vitamina D, en el mercado español. Estos productos presentan beneficios para la salud, ya que contribuyen al mantenimiento de una dieta equilibrada, saludable y preventiva, por lo que podrían considerarse alimentos funcionales.

Cabe destacar el papel de las bebidas vegetales sustitutivas de la leche que, de forma paralela a la disminución del consumo actual de leche, han visto incrementado su consumo en los últimos años. Estas mal llamadas “leches vegetales” no son nutricionalmente comparables a la leche animal puesto que, a no ser que sean preparados enriquecidos, estos productos tienen una menor cantidad de vitaminas y minerales, especialmente calcio. Además, no debemos pasar por alto que, en el caso de las bebidas vegetales enriquecidas en calcio, la biodisponibilidad de este mineral es menor que en el caso de la leche de vaca, ya que en añadido y no está asociado a proteínas, por lo que su absorción es más baja. Es destacable también, que estas bebidas no siempre están enriquecidas con vitamina D, por lo que, al contrario de lo que ocurre con la leche de vaca, la absorción de calcio se ve también comprometida por este motivo.

 

 

 

Información complementaria

Tabla. Aporte de calcio y vitamina D por ración de 250 ml de las distintas leches semidesnatadas y desnatadas enriquecidas más consumidas en España

Referencias

Rodríguez Huertas J, Rodríguez Lara, A, González Acevedo O, Mesa MD. Leche y productos lácteos como vehículos de calcio y vitamina D: papel de las leches enriquecidas. Nutrición Hospitalaria, 2019;36(4):962-973.

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