Ingreso mínimo vital: lo bueno y lo malo

Un ingreso mínimo vital, que además vaya vinculado a un Plan Estatal de Empleo y Actividad para toda persona desempleada sería bueno por estos motivos:
 
– Se ayudaría a 600.000 hogares sin ningún ingreso y hasta se podría ayudar al total de 1.250.000 personas desempleadas sin cobertura. 
 
– Se reduciría la cifra de 12 millones de personas en riesgo de exclusión social.
 
– Se reducirían los casos de explotación laboral al estar la persona trabajadora más protegida si no tiene empleo.
 
– Aumentaría el consumo. Esos hogares y personas sin ingresos pasarían de tener 0 euros (lo mismo en el caso de subsidios y pensiones pequeñas) a tener una cantidad de X euros. Con esa cantidad X poco se podría destinar al ahorro pues el dinero se destinaría al pago de alquileres o hipotecas, comida, luz, ropa… Cosas básicas. 
 
– Muchas empresas, PYMES, autónomos… Se verían beneficiados al aumentar el consumo pues venderían más. Al vender más se crearía más empleo en empresas, fábricas, restaurantes, comercios, bares… .
 
– Se reduciría el gasto sanitario. Al tener unos ingresos se reducirían los casos de estrés, ansiedad, depresión… Que está demostrado que la falta de ingresos ocasiona a las personas desempleadas y familiares cercanos.
 
– Se reduciría la cifra de 1.200 suicidios al año por problemas económicos (paro, desahucios, no poder pasar pensión alimenticia a hijos…). Sólo reducir esta cifra ya justificaría dar un Ingreso Mínimo Vital.
 
– Se reduciría la cifra de 40.000 personas sin techo. Al disponer de ingresos tendrían más opciones para poder tener un alquiler social o aunque solo fuese una habitación, piso compartido… . Recordar que, de promedio, cada 6 días muere una persona sin techo por diferentes circunstancias causadas por malvivir en la calle.
 
– Se reduciría la delincuencia común. Es lógico pensar que alguna persona con pocos ingresos necesita delinquir aunque solo sea para comer.
 
– Se reducirían las discusiones domésticas por falta de dinero. Cuando no hay dinero es más probable que haya discusiones en el hogar si no se puede comprar ni lo más básico, si no se encuentra trabajo, si no se puede ni salir de casa a tomar un café… .
 
– Se reduciría el «negocio de la pobreza» del que viven algunas organizaciones.
 
– Saldríamos ganando TODOS pues si se vincula a un Plan de Empleo y Actividad, tendríamos ciudades y pueblos más seguros, con menos delincuencia, más sostenibles, con jardines, calles, ríos, playas, montes… más limpios. Con más ayuda y protección a las personas mayores, a los niños… .
Ese Ingreso Mínimo Vital debería servir de ayuda, durante uno o dos años, para facilitar el trabajo autónomo, el cooperativismo, el emprendimiento juvenil o senior (por ejemplo en áreas como la Bioeconomia).
Son muchas las cosas que las personas acogidas a ese Plan de Empleo pueden hacer para beneficio de ellas y de la sociedad.
 
Sólo seria malo: 
 
– Para aquellos empresarios que les interesa que haya paro, mano de obra barata y necesitada que al no tener ingresos aceptan condiciones de trabajo precarias, en explotación laboral y hasta en la economía sumergida.
 
– Para esas organizaciones que hacen «negocio de la pobreza».
 
– Para aquellos organismos y ETTs que les interesa que haya paro para no perder sus puestos de trabajo.
 
Joaquín García Martín
Presidente Asociación Víctimas del Paro.

2 Comentarios

  1. voy a poner 2 ejemplos persona 37 años 5 años cotizados se le acaba el paro sus padres llegan a final demesen precario elvive del bocadillo y el tape de lafamilia persona 50 años cotizado 9 años madre viuda llega muy precario final demes agotado la rai, prepara de que vive mendicidad no se dan cuenta Señores de gobierno el peligro de exclusion social de los ejemplos expuestos renta vital tenemos la obligacion humana de ayudar a las personas es un ruego que les hago

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