Preparación para una reanudación gradual de la producción 

  • Lanzamiento al mercado del test rápido Covid-19 con Vivalytic
  • Producción de mascarillas y desinfectantes
  • Desarrollo del negocio en 2020: la recesión impulsada por la crisis del coronavirus afecta negativamente a las previsiones
  • Neutralidad en carbono: se alcanzarán los objetivos mundiales de acción climática para 2020
  • Nuevo negocio: servicio de asesoría sobre CO2 para una economía climáticamente neutral
  • Ofensiva tecnológica: acceder a la economía del hidrógeno
  • Ejercicio económico 2019: ventas por valor de 77.700 millones de euros y EBIT operativo de 3.300 millones de euros 
 

Después de parar la producción en casi 100 localizaciones en todo el mundo durante el mes en curso, Bosch se está preparando para una reanudación gradual de la producción. “Queremos garantizar un suministro fiable para satisfacer, a medida que regresa, la creciente demanda de nuestros clientes, con el fin de ayudar a la economía mundial a recuperarse lo más rápidamente posible”, dijo Volkmar Denner, presidente del Consejo de Administración de Robert Bosch GmbH, en la conferencia de prensa anual de la compañía. “Nuestro objetivo es sincronizar la reanudación de la producción y asegurar las cadenas de suministro, especialmente en la producción automotriz. Ya lo hemos logrado en China, donde nuestras aproximadamente 40 plantas locales están produciendo nuevamente y las cadenas de suministro son estables. Estamos trabajando duro para hacer lo mismo en el resto de regiones”. Según Denner, para tener éxito en el aumento de la producción, la compañía está implementando numerosas medidas para garantizar que los trabajadores estén adecuadamente protegidos contra el riesgo de infección por coronavirus. Bosch también se compromete a adoptar un enfoque coordinado y conjunto con clientes, proveedores, autoridades y representantes de los trabajadores.

Ayudando a contener la pandemia de coronavirus

“Siempre que sea posible, queremos contribuir con nuestros conocimientos a los esfuerzos para contener la pandemia, por ejemplo, a través de nuestra prueba rápida Covid-19, recientemente desarrollada, y a nuestro dispositivo de análisis Vivalytic”, dijo el CEO de Bosch, Denner. “La demanda es enorme. Estamos haciendo todo lo posible para incrementar significativamente la producción y, así, aumentaremos su capacidad cinco veces por encima de nuestros planes originales para fin de año”, continuó. Bosch tiene la intención de producir más de un millón de tests rápidos en 2020 y aumentar a tres millones el próximo año. Además de las pruebas de laboratorio existentes, el dispositivo de análisis Vivalytic se utilizará inicialmente en hospitales y consultorios médicos para proteger principalmente al personal médico, para quien es crucial una rápida disponibilidad de los resultados en menos de dos horas y media. El test rápido ya se está suministrando a clientes en Europa con una etiqueta de “uso exclusivo para investigación” y se puede utilizar después de su validación. Bosch espera obtener la marca CE para el producto a finales de mayo. Una prueba aún más rápida, que puede detectar de manera fiable los casos de Covid-19 en menos de 45 minutos, se encuentra en fase final de desarrollo. “Todo nuestro trabajo en este campo está guiado por nuestro espíritu ‘Innovación para tu vida’”, dijo Denner.

Asimismo, Bosch ha comenzado a fabricar mascarillas. Trece fábricas de Bosch en nueve países, desde Bari en Italia o Bursa en Turquía, hasta Anderson en Estados Unidos, han tomado la iniciativa y están produciendo mascarillas para sus necesidades locales. Además, la compañía está configurando actualmente dos líneas de producción totalmente automatizadas en la localización de Stuttgart-Feuerbach, a la que seguirán otras líneas en Erbach (Alemania), así como en India y México. “Nuestra unidad de maquinaria especializada ha diseñado el equipamiento correspondiente en unas pocas semanas”, dijo Denner. Bosch ha puesto a disposición de otras compañías, de forma gratuita, los planos de construcción. En total, se pueden producir más de 500.000 mascarillas diarias para proteger a los empleados de Bosch en sus plantas de todo el mundo. Además, también podrían estar disponibles externamente, si bien se necesitaría, como requisito previo, la correspondiente aprobación específica de cada país. Bosch también produce 5.000 litros de desinfectante por semana en Alemania y Estados Unidos para abastecer a los empleados de sus plantas norteamericanas y europeas. “Nuestros empleados están haciendo un magnífico trabajo”, dijo Denner.

Desarrollo de la economía mundial en 2020: la recesión afecta negativamente a las previsiones

A la vista del ejercicio en curso y de la pandemia por coronavirus, Bosch espera que la economía mundial se enfrente a importantes desafíos: “Nos estamos preparando para una recesión global que también tendrá un impacto considerable en nuestra propia evolución del negocio en 2020”, dijo Stefan Asenkerschbaumer, CFO y vicepresidente del Consejo de Administración de Bosch. En base a los efectos conocidos hasta la fecha, Bosch espera que la producción automovilística caiga al menos un 20 por ciento en 2020. En el primer trimestre de este año, las ventas del Grupo Bosch cayeron un 7,3 por ciento, situándose considerablemente por debajo del nivel del año anterior. En marzo de 2020, las ventas disminuyeron un 17 por ciento. Dadas las considerables incertidumbres, la compañía no hizo pronósticos para el año en general. “Se necesita un gran esfuerzo para lograr, al menos, un resultado equilibrado”, dijo el CFO. “En esta profunda crisis, nuestra amplia diversificación, con diferentes áreas de negocio, es, de nuevo, una ventaja”.

Actualmente, el enfoque se centra en amplias medidas para reducir los costes y asegurar la liquidez. Incluyen reducciones en las horas de trabajo y recortes en la producción – ya existentes en numerosas localizaciones en todo el mundo -, reducciones salariales para especialistas y gerentes – incluida la dirección ejecutiva – y plazos diferidos para las inversiones. Además, Bosch ya había lanzado, a principios de 2020, un programa integral para mejorar su competitividad. “Nuestro objetivo a medio plazo es volver a un margen operativo de aproximadamente el 7 por ciento, pero sin descuidar las funciones esenciales para asegurar nuestro futuro”, dijo Asenkerschbaumer. “Estamos trabajando insistentemente tanto en esto como en superar la pandemia del coronavirus. De esta manera, crearemos la base financiera que necesitamos para aprovechar las enormes oportunidades de futuro que le aguardan al Grupo Bosch”.

Acción climática: Bosch persigue sistemáticamente objetivos ambiciosos

A pesar de los desafíos de la situación actual, Bosch sigue su curso estratégico a largo plazo. El proveedor de tecnología y servicios continúa persiguiendo constantemente objetivos climáticos ambiciosos y está desarrollando las actividades necesarias para expandir una movilidad sostenible. “Aunque actualmente otros problemas ocupan el centro de atención, no debemos perder de vista el futuro de nuestro planeta”, dijo Denner.

Hace aproximadamente un año, Bosch anunció que sería la primera empresa industrial operando a nivel global en ser neutral en carbono, para finales de 2020, en sus 400 localizaciones en todo el mundo. “Alcanzaremos este objetivo”, dijo Denner. “A finales de 2019, logramos la neutralidad en carbono para todas nuestras localizaciones en Alemania. A día de hoy, estamos al 70 por ciento para conseguirlo en todo el mundo”. Para hacer realidad la neutralidad en carbono, Bosch está invirtiendo en eficiencia energética, está aumentando la proporción de energías renovables en su suministro de energía, está comprando más energía verde y está compensando las emisiones de carbono inevitables. “La proporción de compensaciones de carbono será significativamente menor de lo planificado para 2020, con solo un 25 por ciento en lugar de casi el 50 por ciento. En otras palabras, estamos progresando más rápido de lo esperado a la hora de mejorar la calidad de las medidas adoptadas”, dijo Denner.

Economía neutra en CO2: creada una nueva empresa de consultoría

Cuando se trata de la acción climática, Bosch está adoptando dos nuevos enfoques para garantizar que sus propios esfuerzos tengan un efecto multiplicador en la economía. Un objetivo es hacer que las actividades previas y posteriores a lo largo de la cadena de valor, desde los bienes adquiridos hasta los productos vendidos, sean lo más neutrales posible con respecto al clima. Para 2030, el valor de las emisiones asociadas (Scope 3) deberían disminuir un 15 por ciento o en más de 50 millones de toneladas por año. Con este fin, Bosch ha acordado un objetivo con la iniciativa ‘Science-Based-Target’ (Objetivos Basados en la Ciencia) por la que se ha convertido en el primer proveedor automovilístico en comprometerse con un objetivo medible. Además, la compañía agrupará el conocimiento y la experiencia de sus casi mil expertos en todo el mundo, así como la experiencia de sus más de mil proyectos propios de eficiencia energética en una nueva compañía de consultoría, denominada Bosch Climate Solutions. “Queremos compartir nuestra experiencia con otras empresas, en su camino hacia la neutralidad de CO2“, dijo Denner.

Mercado en crecimiento para Europa: entrando en la economía del hidrógeno

“La protección del clima sigue siendo vital para la supervivencia de la humanidad: cuesta dinero, pero no hacer nada costará aún más”, dijo Denner. “La política tiene que despejar el camino para una mayor inventiva de las empresas, a fin de que la tecnología beneficie al medio ambiente sin dañar la prosperidad”. Según Denner, lo importante es una amplia ofensiva tecnológica que no solo proporcione una única ruta hacia la movilidad sostenible basada únicamente en la batería eléctrica, sino que también tenga en cuenta los motores de combustión eficientes y, especialmente, los combustibles sintéticos renovables, eFuels, y las pilas de combustible. El CEO de Bosch pidió una entrada valiente en la economía del hidrógeno y la producción eFuels, una vez que la crisis del coronavirus haya pasado. En su opinión, esta es la única forma en la que Europa pueda ser neutral al clima para 2050. “Las actuales aplicaciones de hidrógeno deben salir de los ensayos de campo y entrar en la economía real”, dijo Denner. Apeló a los políticos a promover las tecnologías necesarias. “De esta manera, también podemos alcanzar objetivos climáticos ambiciosos”, alentó el CEO.

Preparada para el hidrógeno: pilas de combustible móviles y estacionarias

La acción climática está acelerando el cambio estructural en muchos sectores. “El hidrógeno se está volviendo cada vez más importante, tanto para la industria automovilística como para la tecnología de construcción. Bosch está muy bien preparada para esto”, dijo Denner. Bosch y su socio Powercell ya están trabajando para comercializar módulos de pilas de combustible móviles para su utilización en vehículos. Su lanzamiento al mercado está previsto para 2022. Así es como Bosch pretende posicionarse con éxito en otro mercado en crecimiento: para 2030, uno de cada ocho camiones pesados nuevos matriculados podría funcionar con pila de combustible. Además, Bosch está trabajando con su socio Ceres Power en pilas de combustible estacionarias, que pueden suministrar electricidad a edificios, tales como centros informáticos. Bosch anticipa un volumen de mercado, para 2030, de más de 20.000 millones de euros para las plantas de energía basadas en pilas de combustible.

Propulsión y termotecnia: electrificación de la cartera de productos

“A medida que se intensifique la acción climática, las soluciones eléctricas se limitarán, en el corto plazo, a complementar las soluciones de combustión dominantes hasta ahora”, enfatizó Denner. Es por eso, que Bosch está persiguiendo el desarrollo de una propulsión tecnológicamente neutral. Según la investigación de mercado de Bosch, dos de cada tres vehículos nuevos que se matriculen en 2030, seguirán funcionando con diésel o gasolina, con o sin hibridación. Por este motivo, la compañía continúa invirtiendo en motores de combustión altamente eficientes. Gracias a la nueva tecnología de gases de escape de Bosch, las emisiones de NOx de los motores diésel se han eliminado casi por completo, como ya han demostrado pruebas independientes. Bosch también continúa desarrollando sistemáticamente el motor de gasolina. Con medidas internas en el motor y un post tratamiento eficiente de los gases de escape, el límite de partículas del estándar Euro 6d puede reducirse en aproximadamente un 70 por ciento. Además, Bosch está comprometida con los combustibles renovables, ya que la flota de vehículos actual, también debe contribuir a reducir el CO2. Los denominados eFuels, es decir, los combustibles sintéticos que se producen exclusivamente a partir de energías renovables, pueden conseguir que el motor de combustión sea neutral en CO2. Según Denner, tendría más sentido que estos combustibles sintéticos renovables compensen el consumo de la flota, en lugar de endurecer la normativa de CO2 para la industria automotriz en un momento de crisis.

Además, Bosch quiere convertirse en un líder del mercado en electromovilidad. Con tal fin, la compañía está invirtiendo alrededor de 100 millones de euros en la producción de sistemas de propulsión eléctrica en sus plantas de Eisenach y Hildesheim, ambas en Alemania. La electrificación también hace incursiones en el campo de la termotecnia, por ejemplo, al modernizar los sistemas de calefacción. “Esperamos una década de electrificación en el cuarto de calderas”, predijo el CEO de Bosch. En este contexto, la compañía está invirtiendo 100 millones de euros adicionales en el negocio de bombas de calor y quiere expandir su desarrollo, así como duplicar su cuota de mercado.

Ejercicio económico 2019: firme en un entorno de mercado débil

“En el contexto de un debilitamiento de la economía mundial y una disminución del 5,5 por ciento en la producción de automóviles, el Grupo Bosch se mantuvo firme en 2019”, dijo Asenkerschbaumer. Gracias al éxito de una serie de productos, las ventas alcanzadas de 77.700 millones de euros fueron solo un 0,9 por ciento inferiores a las del ejercicio anterior. Ajustadas por los efectos del tipo de cambio, cayeron un 2,1 por ciento. El Grupo Bosch generó un beneficio operativo antes de intereses e impuestos, EBIT, de 3.300 millones de euros. El margen EBIT alcanzó el 4,2 por ciento. Excluyendo los efectos positivos extraordinarios que surgieron especialmente por la desinversión del negocio de maquinaria de embalaje, el margen fue del 3,5 por ciento. “Además de las fuertes inversiones anticipadas, el beneficio se vio particularmente afectado por la debilidad de los mercados de China e India, la mayor disminución en la demanda de automóviles diésel y los altos gastos de reestructuración, particularmente en la división de movilidad”, dijo el CFO, Asenkerschbaumer. Con un ratio de capital propio del 46 por ciento y un flujo de caja del 9 por ciento de las ventas en 2019, la situación financiera de Bosch es sólida. Los gastos de investigación y desarrollo aumentaron hasta los 6.100 millones de euros, el 7,8 por ciento de las ventas. Con 5.000 millones de euros, los gastos de capital fueron ligeramente superiores a los del año anterior.

Ejercicio económico 2019: desarrollo por área empresarial

A pesar de la caída en la producción mundial de automóviles, el área empresarial Mobility Solutions generó ventas por valor de 46.800 millones de euros, un 1,6 por ciento inferiores a las del año anterior, o un 3,1 por ciento después de ajustar los efectos del tipo de cambio. Esto significa que el área de Bosch con mayores ventas se desarrolló mejor que la producción mundial de vehículos. El margen EBIT operativo fue del 1,9 por ciento de las ventas. El negocio del área empresarial Consumer Goods repuntó a lo largo del año. Las ventas totalizaron 17.800 millones de euros, lo que equivale a una caída del 0,3 por ciento, o un 0,8 por ciento después de ajustar los efectos del tipo de cambio. Con un 7,3 por ciento de las ventas, el margen EBIT operativo es menor que en 2018. El área empresarial Industrial Technology sintió el declive del mercado de maquinaria, pero aun así aumentó sus ventas en un 0,7 por ciento hasta los 7.500 millones de euros. Después de ajustar los efectos del tipo de cambio, el resultado fue una ligera caída del 0,4 por ciento. Excluyendo el efecto extraordinario no recurrente de la venta de la división Packaging Technology, el margen EBIT operativo fue del 7 por ciento. En el área empresarial Energy and Building Technology, las ventas aumentaron un 1,5 por ciento hasta los 5.600 millones de euros, un 0,8 por ciento después de ajustar los efectos del tipo de cambio. Esto equivale a un margen EBIT operativo del 5,1 por ciento de las ventas.

Ejercicio económico 2019: desarrollo por región

A nivel regional, el negocio se desarrolló de forma diferente. En Europa, las ventas de 40.800 millones de euros fueron un 1,4 por ciento inferiores a las del año anterior, un 1,2 por ciento después de ajustar los efectos del tipo de cambio. En Norteamérica, las ventas aumentaron un 5,9 por ciento hasta los 13.000 millones de euros, si bien, el incremento fue solo del 0,6 por ciento una vez ajustados los efectos del tipo de cambio. En Sudamérica, las ventas aumentaron un 0,1 por ciento hasta los 1.400 millones de euros, llegando a un incremento del 6 por ciento, una vez ajustados los efectos del tipo de cambio. La caída en la producción automovilística en India y China se reflejó en la región Asia Pacífico (incluida África). Las ventas cayeron un 3,7 por ciento, alcanzando los 22.500 millones de euros, un 5,4 por ciento después de ajustar los efectos del tipo de cambio.

Plantilla: uno de cada cinco empleados trabaja en investigación y desarrollo

A 31 de diciembre de 2019, el Grupo Bosch empleaba a 398.150 trabajadores en todo el mundo en algo más de 440 filiales y empresas regionales repartidas por 60 países. La razón principal de la reducción anual del 2,9 por ciento de la plantilla ha sido la venta de la división Packaging Technology. En total, unos 72.600 especialistas trabajan en investigación y desarrollo, casi 4.000 más que en el año anterior. En 2019, el número de desarrolladores de software en Bosch aumentó en más del 10 por ciento, hasta aproximadamente 30.000 empleados.

El Grupo Bosch es un proveedor líder mundial de tecnología y servicios. Emplea aproximadamente 400.000 personas en todo el mundo (a 31 de diciembre de 2019). La compañía generó, en 2019, unas ventas de 77.700 millones de euros. Sus operaciones se agrupan en cuatro áreas empresariales: Mobility Solutions, Industrial Technology, Consumer Goods, y Energy and Building Technology. Como empresa líder del IoT, Bosch ofrece soluciones innovadoras para smart homes, Industria 4.0 y movilidad conectada. Bosch persigue la visión de una movilidad sostenible, segura y emocionante. Utiliza su experiencia en tecnología de sensores, software y servicios, así como su propia nube IoT, para ofrecer a sus clientes soluciones conectadas transversales a través de una sola fuente. El objetivo estratégico del Grupo Bosch es facilitar la vida conectada con productos y soluciones que contengan inteligencia artificial (IA) o que se hayan desarrollado o fabricado con su ayuda. Bosch mejora la calidad de vida en todo el mundo con productos y servicios innovadores, que generan entusiasmo. En resumen, Bosch crea una tecnología que es “Innovación para tu vida”. El Grupo Bosch está integrado por Robert Bosch GmbH y sus aproximadamente 440 filiales y empresas regionales en 60 países. Incluyendo los socios comerciales y de servicios, la red mundial de fabricación, ingeniería y ventas de Bosch cubre casi todos los países del mundo. La base para el crecimiento futuro de la compañía es su fuerza innovadora. Bosch emplea en todo el mundo a unas 72.600 personas en investigación y desarrollo repartidas en 126 emplazamientos, así como aproximadamente 30.000 ingenieros de software.

La empresa fue fundada en Stuttgart en 1886 por Robert Bosch (1861–1942) como taller de mecánica de precisión y electrotecnia “Werkstätte für Feinmechanik und Elektrotechnik”. La estructura societaria de Robert Bosch GmbH asegura la independencia financiera y la autonomía empresarial del Grupo Bosch. Esta estructura permite a la empresa planificar a largo plazo e invertir lo necesario para asegurar su futuro. El 92 por ciento de la sociedad Robert Bosch GmbH pertenece a la fundación de utilidad pública Robert Bosch Stiftung. La mayoría de los derechos de voto corresponden a Robert Bosch Industrietreuhand KG, la sociedad que se encarga de ejercer las funciones empresariales del grupo. Las demás participaciones se encuentran en manos de la familia Bosch y de Robert Bosch GmbH. 

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