Amigos de la Alcazaba comparte cada semana, de lunes a jueves, un artículo sobre el patrimonio almeriense, ciclo en el van a participar más de cincuenta autores.
Amigos de la Alcazaba comparte cada semana, de lunes a jueves, un artículo sobre el patrimonio almeriense, ciclo en el van a participar más de cincuenta autores.

El proyecto ‘Desde mi ventana: nuestro patrimonio almeriense’ que la asociación Amigos de la Alcazaba ha puesto en marcha en esta situación de emergencia sanitaria ha recorrido por séptima semana nuevos trozos de la historia y del patrimonio cultural, histórico y natural de Almería y su provincia.

         Los artículos se difunden de lunes a jueves y las firmas de esta séptima semana han sido José Campoy, presidente A. Chanca Pescadería A Mucha Honra; Narciso Espinar Campra, coleccionista; Juana María Rodríguez López, arqueóloga; y Alfonso Ruiz García, doctor en Historia del Arte, que han dado su visión y ‘han abierto la ventana’ para mirar a las Canteras Califales, a la fuente de Isabel II, a la necrópolis megalítica de Huéchar y Alhama y a la Casa de las Mariposas, respectivamente.

Una iniciativa que va a contar con la participación de más de 50 autores, unidos en una causa de difusión de la riqueza patrimonial almeriense, en unos tiempos de confinamiento. “Se trata de acercar a los ciudadanos almerienses a su historia, a su patrimonio, a la belleza y la importancia de nuestra herencia cultural”, explicaba su presidenta, María Teresa Pérez. Pintores, historiadores, profesores, escritores, fotógrafos, arqueólogos, empresarios, archiveros, gestores culturales, guías turísticos y un largo etcétera se están sumado a la causa, que también está siendo ampliamente difundida por los medios de comunicación en una unión casi sin precedentes.

Jorge Lirola acercó su mirada a las canteras que, una vez que han sido declaradas BIC, considera que “las siguientes fases en la gestión de este patrimonio, y que han de ser su investigación, conservación, difusión, y restitución (siendo éste la necesidad que la población tiene de convertir su Patrimonio en recursos para vivir si la explotación turística lo permite) han de dar a la ciudad de Almería un atractivo turístico identitario único, que atraiga unos flujos nuevos de turismo cultural y se dé a conocer un barrio experto en arte, valores y humanidad”.

En su texto sobre la fuente de Isabel II, Narciso Espinar, recuerda que “cumplió ejemplarmente la misión de ornato que le fue encomendada, durante los mandatos de las muchas corporaciones municipales que rigieron la ciudad bajo los gobiernos de: tres reyes, dos repúblicas, una guerra civil, una dictadura y un periodo de transición a la democracia y paradójicamente fue en este último período cuando, un elemento ornamental de tanto valor histórico, fue demolido. Como conclusión creo que es imprescindible recuperar el texto completo y grabarlo en la nueva fuente para que desaparezcan las dos líneas actuales, que se asemejan a un acertijo y causan perplejidad en quien se para a leerlas, y sobre todo lamentar el maltrato que ha sufrido una fuente que durante más de 150 años ha sido un punto de referencia de la Plaza de San Pedro y de la ciudad de Almería”.

Juana María Rodríguez, por su parte, acercó más la historia de la necrópolis megalítica de Alhama. “Controladas desde los fortines de Los Millares, se extienden más de 55 sepulturas contabilizadas, de diferente tipología y tamaño variado entre las que predominan las de cámara simple, sepulcros de corredor con grandes ortostatos, estructuras cubiertas por túmulos de piedras y tierra. Todos ellos asociados a un sencillo ajuar funerario, compuesto por útiles de hueso, vasos de yeso, puntas de flecha de pedúnculo y aletas, microlitos geométricos, brazaletes de cobre (ya de una reocupación tardía) y variedad cerámica muy simple y funcional”.

En el último de los artículos de la semana, Alfonso Ruiz pone su mirada en la inconfundible Casa de las Mariposas, apuntando que “no es un edificio atractivo más, porque acumula múltiples valores: a nivel histórico es un testigo de la historia de la ciudad en el siglo XX y el relato de una saga familiar, sus propietarios originales, los Campos; a nivel urbanístico nos ofrece la modernización de la Puerta de Purchena a principios del siglo XX; a nivel arquitectónico es uno de los mejores ejemplos de la tipología arquitectónica de bloque plurifamiliar burgués; en lo romántico nos recupera la Almería de principios del siglo XX; en lo patrimonial es un Bien de Interés Cultural; y en lo simbólico su torre mirador en la esquina con sus famosas mariposas es un icono urbano de nuestra capital”.

Las miradas continuarán la próxima semana, de lunes a jueves. ¿Dónde abrirán sus ventanas a la historia y patrimonio de la provincia la próxima semana? Como recuerdo indeleble de la unión de la cultura almeriense en torno a esta iniciativa, Amigos de la Alcazaba tiene previsto realizar, cuando todo vuelva a la normalidad, una publicación con los artículos presentados.

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