En Administración General del Estado el sindicato ha obtenido 15 representantes de los 35 que se elegían, con el respaldo del 43 por ciento de los votos emitidos.
En Administración General del Estado el sindicato ha obtenido 15 representantes de los 35 que se elegían, con el respaldo del 43 por ciento de los votos emitidos.
  • El sindicato ha reclamado por carta al consejero de Educación que deje de exigirse “documentación superflua” en las actuales circunstancias
  • La Central solicita medidas que flexibilicen contenidos y objetivos

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios, CSIF, ha pedido al consejero andaluz de Educación y Deportes, Javier Imbroda, que las tareas burocráticas que deben realizar los docentes queden reducidas al mínimo, de manera que “puedan volcar todas sus energías en el proceso de enseñanza aprendizaje, para que éste se ofrezca al alumnado con la máxima calidad posible, dadas las circunstancias”. CSIF Educación entiende que ahora más que nunca, la carga burocrática que soporta tradicionalmente labor docente debe minimizarse.

Así se lo ha hecho saber al consejero el Sector de Educación del sindicato en una misiva tras estas semanas de confinamiento por el COVID-19, que han obligado a continuar el curso escolar de manera no presencial.

Desde CSIF consideran que “no es el momento de sobrecargar ni a los equipos directivos, ni a los docentes de labores burocráticas que actualmente puedan resultar banales y superfluas”, al tiempo que recuerdan al titular del ramo la campaña Stop Burocracia, que inició CSIF a principio de curso y que se mantiene activa en estos complicados momentos.

En concreto, señala que “algunas tareas que se les están exigiendo a los docentes, como la actualización y la modificación de las programaciones didácticas deben considerarse secundarias” y recuerda que “en el sistema educativo público andaluz contamos con grandes profesionales que conocen perfectamente, y así lo están demostrando, cómo tienen que enseñar, independientemente de lo que quede plasmado en un documento”.

Según CSIF, el profesorado está inmerso actualmente en las sesiones de evaluación, que es donde se dan los mayores picos de trámites burocráticos que se exigen al profesorado y que no se han minorado. Dichas exigencias de documentación se refieren a estadísticas por grupos, seguimiento y argumentos que justifican el nivel de aprobados y suspensos y sus respectivos porcentajes, así como documentos sobre logros de competencias y propuestas de mejora.

“Todo ello continúa exigiéndose al profesorado en estas circunstancias, que los docentes afrontan con una sobrecarga de trabajo notoria y manifiesta, y en unas condiciones completamente nuevas para ellos, con un trabajo desconocido hasta ahora para algunos de ellos que, además, en ciertos casos, carecen de recursos y competencias digitales suficientes para afrontarlo”, explican.

“No podemos pensar que no pasa nada y que el profesorado se adapta de un día para otro a una situación como la que afrontamos y sin los medios necesarios para ello”, añaden. Así, CSIF hace un llamamiento para que “impere el sentido común y se flexibilicen contenidos y objetivos, intentando preservar el equilibrio emocional tanto del alumnado, como del profesorado, que se encuentra sobrecargado y al límite”.

En este sentido, el sindicato ha recordado que los docentes “también se encuentran confinados en sus casas, como el resto de la población, con unas necesidades domésticas y emocionales que cubrir, y teniendo que atender de manera personalizada al alumnado de una forma inédita hasta ahora”. Además, ha añadido que también se dan casos de problemas con algunas familias, que son las menos, que no se implican y que, como consecuencia, hay algún alumnado que no puede seguir las clases por este motivo.

 

Una circular “imprecisa” que carga la responsabilidad en los centros

Igualmente, en relación a la circular emitida por la Consejería sobre funcionamiento de los centros y la evaluación, CSIF Educación considera que su contenido es “impreciso” y continúa haciendo recaer una “excesiva responsabilidad en la autonomía de los centros”. Del mismo modo, “incluye algunos elementos que parecen exentos de sentido común, como, por ejemplo, plantear que la comunicación con la familia podría realizarse vía correo postal”, estima.

Para CSIF es primordial “más apoyo y orientación a los equipos directivos, y al profesorado en general, sobre aspectos organizativos, de funcionamiento y evaluación del alumnado”, ya que “los docentes demandan unas orientaciones que marquen unas pautas de actuación claras y precisas”, argumenta. Con todo, la central sindical reclama “unidad de criterio y de directrices” en dichos aspectos, un extremo que no consigue la circular que se ha conocido.

Por otra parte, “para dar normalidad al curso escolar en la medida de lo posible, desde CSIF solicitamos a la Consejería que se cubran con celeridad las sustituciones que quedaron pendientes de cubrir, cuando se decretó el estado de alarma, así como todas aquellas que vayan surgiendo con el fin de no sobrecargar, aún más, a los equipos docentes de los centros afectados, cuestión que en la actualidad no se está haciendo”.

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