UPYD llama la atención sobre el nulo interés del gobierno municipal por el patrimonio histórico de El Ejido

0

Hace unos días, Matías Campillo, licenciado en Historia y delegado de UPYD en El Ejido, asistió como invitado a las Jornadas homenaje a Robert Octobon organizadas por la Asociación Cultural Athenàa sorprendido por la gran afluencia de público a un acto que no ha contado con ningún tipo de difusión por parte de la Concejalía de Cultura del Ayuntamiento de El Ejido, lo que demuestra—según Campillo— el creciente interés de la sociedad ejidense por conocer el patrimonio histórico del municipio.

Las jornadas se celebraron en el marco de homenaje a Robert Octobon y a su familia. Robert llegó en 1959 a estas tierras al frente de un proyecto de captación de aguas subterráneas y desarrollo agrícola llevado a cabo en el paraje de Chozas de Redondo, aunque su pasión por la historia y la arqueología le llevó a dedicar su tiempo libre a localizar, identificar y documentar una serie de enterramientos megalíticos de hace unos 5000 años, algunos ya expoliados entonces. Finalmente llevó a cabo, con la ayuda de su familia, una exhaustiva excavación de uno de esos enterramientos; precisamente el que se encontraba mejor conservado. El trabajo metódico y exhaustivo de Robert Octobon y su familia fue elogiado tanto por el presidente de la Asociación Athenàa, Francisco Espinosa. como por el historiador Lorenzo Cara Barrionuevo, ponente de las jornadas, quien llegó a decir que el trabajo realizado fue de tal calidad técnica que permitiría una reconstrucción exacta de aquel enterramiento hoy desgraciadamente ya destruido.

Fue un auténtico placer para el auditorio presente en el acto poder disfrutar del importante testimonio de François Octobon, hijo del homenajeado y partícipe directo tanto en el proyecto de captación de agua y desarrollo agrícola cómo en los trabajos arqueológicos realizados. François, entre otras muchas referencias a la época, aseguró que por entonces se construyó en el paraje de Las Chozas de Redondo el primer invernadero de Almería, diseñado por un ingeniero francés, cuestión que conocían algunos presentes y muchos ciudadanos de El Ejido, pero que parece que curiosamente se olvidó cuando se celebró el 50 aniversario de la construcción del primer invernadero, supuestamente en Roquetas de Mar. No parece una cuestión baladí tanto la investigación de tal hecho (François lamentó no conservar ninguna foto de aquel invernadero) como la reivindicación de la verdad histórica por parte del Ayuntamiento de El Ejido y de todos los ejidenses. Es muy importante que se sepa la verdad y poder demostrarla.

El testimonio de François Octobon y la importante colección fotográfica y documental que trajo consigo sobre esos años de trabajo en el Poniente nos lleva a preguntarnos sobre las gestiones que se han llevado a cabo desde el Ayuntamiento de El Ejido para poder contar con ese importantísimo material y el testimonio impagable de la familia Octobon, dudas que se disipan desde el principio del acto cuando vemos que el único representante del equipo de gobierno del Partido Popular en estas jornadas históricas—dice Matías Campillo— es la Concejala de Servicios Sociales, cuya presencia y su interés personal es de agradecer,  pero no deja de ponerse en evidencia la falta de compromiso e interés del gobierno municipal del Partido Popular por nuestra historia, nuestro patrimonio y su conservación y recuperación, algo, el patrimonio, que además de sus valores intrínsecos, si se sabe gestionar adecuadamente, supone una fuente de riqueza más para los municipios que saben apreciarlo, conservarlo y difundirlo y una inmejorable ayuda para construir el relato histórico y el conocimiento propio que todas las sociedades civilizadas deben poseer. El dispendio, mínimo muchas veces, para revalorizar el patrimonio histórico y arqueológico no supone jamás un gasto, es ante todo una muy buena inversión, pero parece que eso desde el Partido Popular no lo han sabido ver. De ahí las al menos dos décadas de retraso que llevamos con respecto a otros municipios.

Idea que se ratifica al visitar las Salas de la Colección Arqueológica de El Ejido, más parecidas a un bazar que a una exposición arqueológica, el nulo rigor, la falta de ordenación cronológica, la inexistencia de referencias en el material expuesto, la desprotección de piezas tan importantes como el mosaico de Ciavieja, y el inapropiado espacio ocupado por tesoros arqueológicos tan relevantes como la pieza de la Edad Media y de origen árabe usada para las abluciones, hallada en un pecio entre Almerimar y Punta Entinas, oculta tras una estantería—continua diciendo el delegado de UPYD en El Ejido.

Pese a la falta de interés por nuestro patrimonio histórico y cultural demostrado una vez más por el señor Francisco Góngora y su equipo de gobierno, no hay que perder la esperanza, la sociedad ejidense, como demostró con una asistencia masiva al evento, demanda cada día más la protección y difusión de nuestro patrimonio histórico y que se liberen de una vez los recursos necesarios para acometer las investigaciones y posteriores excavaciones en el municipio, eternamente postergadas. La incansable labor de investigación, conservación, divulgación y valorización de ese patrimonio por parte de algunos colectivos como la asociación organizadora de este evento, Athenàa, no merecen, a nuestro juicio, tanto desdén. Y lo mismo podríamos decir de las asociaciones de otros ámbitos asociativos. Las asociaciones sirven para algo más que para que el alcalde se haga la foto, necesitan recursos, y aun con una deuda municipal creciente hay que atender esas necesidades y mantener los porcentajes adecuados en los presupuestos municipales: una cosa es reducir la cuantía en las partidas dedicadas a las asociaciones y sobre todo a la labor que realizan, y otra muy distinta la completa desaparición de sus asignaciones con la supuesta excusa de que “hay otras prioridades”. Cuáles son REALMENTE esas prioridades, cabría preguntarse.

Es el momento de recordar las palabras de la Concejala de UPYD en el Ayuntamiento de El Ejido, Eva Liria, quien no hace mucho reclamaba un mayor compromiso por parte del Ayuntamiento de El Ejido con el tejido asociativo del municipio, “ya que si se tuviese más en cuenta a las asociaciones por parte del gobierno municipal del Partido Popular a la hora de organizar y planificar la agenda cultural y otras, y se atendieran los proyectos estructurales, los que de verdad necesitan de una continuidad en el tiempo, como pueden ser las excavaciones arqueológicas, no solo disfrutaríamos de una agenda mucho más rica y variada, y lo más importante, mucho más participativa y representativa, sino que presumiríamos de algo esencial para este municipio: unas señas de identidad solidas construidas sobre un relato histórico coherente que a su vez estaría basado en un patrimonio arqueológico CONOCIDO POR TODOS”.

Esta tierra no acaba de nacer, como pretenden algunos, esta tierra ha sido poblada durante miles de años y ha vivido años de mayor esplendor y otros de decadencia por diferentes avatares históricos y de todo tipo, pero solo ahora está en nuestra mano saber enlazar con rigor unos periodos con otros. El conocimiento científicotécnico y el de la historia por parte de las sociedades avanzadas son los que hacen a una tierra y a una cultura verdaderamente grande, rica y perdurable en el tiempo y procura a sus habitantes bienestar y calidad de vida. El cortoplacismo y el interés personal de sus gobernantes la llevan irremisiblemente a la ruina.

Dejar respuesta