Ramírez de Arellano recalca que “el tejido productivo debe ser el motor de la innovación” la cual “no está vinculada sólo a las batas blancas”

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El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, ha asegurado que “el tejido productivo debe ser el motor de la innovación”, añadiendo que ésta no está sólo “vinculada a las batas blancas” sino que se concibe como “todo cambio, no solo tecnológico, basado en el conocimiento, no solo científico, que genera valor, no solo económico”.

El consejero, ha intervenido en la entrega de los Premios del Consejo Social de la Universidad de Almería al Fomento de la Investigación Aplicada a la Empresa, entregando el galardón al grupo de investigación ‘Gestión Estratégica y Formas Organizativas’, que ha sido recogido por la investigadora Eva Carmona.  Asimismo, el rector de la UAL, Carmelo Rodríguez, ha otorgado el premio al grupo de investigación en Automática, Robótica y Mecatrónica y la presidenta del Consejo Social, Magdalena Cantero, lo ha entregado a la empresa Río de Aguas, del Grupo Torralba.

El titular de Economía y Conocimiento ha recalcado que tanto las universidades como los consejos sociales son “piezas clave” para impulsar la innovación en las empresas, a través de la colaboración conjunta y la transferencia de conocimiento. “Hay una fa falta de conciencia innovadora,  las empresas no son conscientes de que están innovando”.

Asimismo, ha recordado que su departamento está impulsando un estudio para que aflorar la innovación que realizan las empresas en la comunidad autónoma, que queda fuera de los estudios actuales debido a que se centran en empresas de más de 10 trabajadores, dejando fuera al grueso del tejido empresarial. De esta forma, se pretende que el empresariado tome conciencia de su capacidad de innovación y profundice en esta senda, que permite aumentar la competitividad, lograr posiciones sólidas en los mercados, salir al exterior y crecer, generando así empleo y riqueza.

A su juicio, las cifras de exportaciones de las empresas andaluzas, que están batiendo récords cada mes, evidencian la existencia de innovación, porque de lo contrario las compañías andaluzas no habrían podido abrirse camino en los mercados globales. En este sentido, puso como ejemplo la “impresionante” evolución del campo almeriense a la hora de producir y distribuir el fruto fresco.  Una salida acompañada por la generación de marca y vinculada a la calidad.

En este sentido, ha recordado que el tejido productivo está compuesto de empresas muy pequeñas porque al estar enfocado al mercado nacional no era imprescindible un mayor tamaño, mientras que para proveer a terceros países sí es necesario, impulsando el crecimiento del tejido productivo andaluz. En definitiva, las empresas entran en un “círculo virtuoso” que las fortalece donde la innovación es piedra angular.

El consejero ha explicado que el concepto de innovar es amplio, “cuando somos capaces de ordenar y sistematizar la información generamos conocimiento, si nos permite anticiparnos, tenemos inteligencia. Y cuando eso permite predecir, tenemos ciencia. Podemos generar innovación a partir de información sistematizada, sin haber desarrollado una teoría científica, sino cambiando procesos, dinámicas, etc. El círculo virtuoso de la innovación no está solo vinculado a las batas blancas sino que tiene que ver sobre todo con la percepción de la necesidad de mejoras de las empresas y la capacidad para introducirlas en las distintas etapas de sus procesos de organización y producción”.

La UAL no es pequeña

El consejero de Economía y Conocimiento ha destacado el papel de las universidades a la hora de contribuir a la innovación, a la retención de talento y a la generación de riqueza, tres grandes retos de la sociedad. En este sentido, ha recalcado que las instituciones académicas “no son un proyecto político sino social, porque trascienden a los gobiernos, son instituciones llamadas a durar”.

Ramírez de Arellano, que felicitó a la Universidad de Almería por el 25 aniversario de su creación, la definió como “un agente imprescindible y reconocido” en la provincia, que cuenta con un presupuesto anual de100 millones de euros, que “se quedan aquí, generan empleo y riqueza y cumple unas funciones fundamentales, como es la de haber formado a más de 70.000 egresados, la de retener el talento y potenciar el futuro de la provincia”.

Asimismo, ha defendido que la UAL no es una universidad pequeña, dado que tiene 14.000 alumnos, y ha destacado su nivel investigador, que genera prestigio y atrae inversiones nacionales e internacionales que repercuten en la institución y su entorno social y empresarial.

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