¿Qué hacer con los inmigrantes sin trabajo?

Existen, según mi criterio, tres opciones:
1- Abrir las fronteras de par en par y que venga quien quiera. Eso seria una ruina pues el estado español no puede dar trabajo, techo y ayudas a toda persona que quiera venir por mucho que nos gustase esa idea.  No soy partidario de esta opción.
2- Cerrar las fronteras y expulsar a los inmigrantes, incluso a quienes ya llevan años viviendo en España. Esa seria una medida desacertada, desproporcionada e injusta, sobretodo con esas personas inmigrantes que llevan años residiendo en nuestro país y que están integradas en nuestra sociedad y cumplen con sus obligaciones.
Mi total rechazo a ésta segunda opción.
3- Limitar, controlar y regular la llegada de inmigrantes sin trabajo del país o continente que sea.
“Limitar” no es “cerrar las fronteras”, simplemente es que si los organismos competentes consideran necesario que lleguen cada año 270.000 inmigrantes… que llegue esa cifra y no, por ejemplo, 1.000.000.
Se trata de lograr que, si cada día se reduce el paro en 2.000 personas, llegue un número inferior de personas sin trabajo para que en unos pocos años (o meses si se pudiesen crear 5.000 o mas empleos diarios) se pudiese lograr el “pleno empleo” o “paro cero” y entonces hasta se podría quitar esa “limitación” de 270.000 inmigrantes por año.
Se equivocan las personas que no se quieren dar cuenta que está es la opción ideal para acabar, a corto plazo, con el desempleo. Ésta es la opción que apoyo.
En mi opinión, lo prioritario y urgente es dar trabajo a los 3.2 millones de personas desempleadas (de diferentes nacionalidades) que ya viven en el estado español y pasar de 19 a 22 millones de afiliados a la seguridad social.
Repito: Cuando se logre el “pleno empleo” podrían venir, cada año, mas de 270.000 inmigrantes sin trabajo… O sea que podríamos llegar a 23 o 24 millones de afiliados a la seguridad social en unos pocos años lo que ayudaría mucho a garantizar las pensiones.
Pero todo por etapas. Todo pasa por limitar la llegada de inmigrantes sin trabajo de Canadá, Suiza, Argentina, Nueva Zelanda, Filipinas o cualquier otro país… Y cuando se logre el “pleno empleo” quitar esa limitación y que vengan mas personas sin trabajo.
La aplicación de ésta política de inmigración, sin duda alguna que tendría una mejor aceptación en la sociedad si a las personas desempleadas que llevan viviendo toda su vida (o unos años) en el estado español, se les garantiza una Prestación de Ingresos Mínimos (que, en mi criterio, debería ir vinculada a un Plan de Empleo y Actividad Estatal para todas las personas desempleadas que de esta forma se ganarían esa prestación con su trabajo o actividad).
EJEMPLOS:
Si cada día se produce un descenso en el número de parados de 2.000 personas supondría un total anual de 730.000 personas. Sumamos 270.000 inmigrantes con lo cual la reducción anual del número de personas desempleadas sería de 460.000 personas. A ese ritmo en 7 años se lograría acabar con el paro.
Si cada día el descenso de personas desempleadas fuera de 4.000 se lograría el “Pleno Empleo” en menos de una legislatura:
En tres años y medio.
Es cierto que, si en vez de llegar 270.000 inmigrantes sin trabajo al año llegasen menos, son puras matemáticas que se lograría ese “Pleno Empleo” unos meses antes pero considero que alcanzarlo no sería tan urgente si las personas desempleadas que viven aquí tuvieran ingresos garantizados en sus hogares.
El problema actual con la inmigración surge cuando algunos observan que tenemos 3.200.000 personas desempleadas y 1.400.000 de esas personas están sin ingresos  y consideran que la llegada de mas inmigrantes sin trabajo les supone más “competencia” a la hora de encontrar trabajo o de recibir ayudas. Por eso es tan importante una Prestación de Ingresos Mínimos.
Nota: Me refiero a “inmigrantes sin trabajo”.
No menciono para nada a los “refugiados” cuyos derechos internacionales están reconocidos y se deben cumplir, lo mismo que la ayuda humanitaria o socorro que se debe prestar a cualquier persona que lo necesite.
Joaquin García Martín
Presidente Asociación Víctimas del Paro.

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