Nación Andaluza, CNT y familiares se concentran ante el Centro de Menores «Tierras de Oria» donde murió de manera violenta el joven Iliass Tahiri

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El pasado martes 30 de julio, convocados por NACIÓN ANDALUZA y por la CNT, decenas de personas nos hemos concentrado ante el Centro de Menores de reforma “Tierras de Oria” en la localidad almeriense de Oria, para mostrar nuestra protesta y exigir responsabilidades ante la muerte ocurrida el 1 de julio del joven Iliass Tahiri, cuando era objeto de la aplicación de un supuesto protocolo de contención basada en el abuso físico. El joven, boca abajo, fue amarrado por todos lados a una cama y a la vez, 6 vigilantes sobre él, hasta que dejó de respirar. El médico llegó 15 minutos después de haberse producido ya su muerte.

Durante la concentración no se ha parado de gritar “asesinos” y de corear consignas como: “No son muertes, son asesinatos”, “Justicia para Iliass”, “Encerrando no se educa”, “No es reinserción, es destrucción”, “Ginso, sinónimo de lucro” y de reclamar el cierre de Tierras de Oria. En su intervención las militantes de Nación Andaluza han dejado bien claro que no se van a callar, que van a luchar, para que lo ocurrido con Iliass no quede impune, a la vez que han querido mostrar todo su cariño y arrope a sus familiares, así como a los chicos encerrados y a sus familias que sufren al comprobar los malos tratos que se dan en dicho centro. Además han tratado de explicar las conexiones político-empresariales que se dan en la asociación que rige el centro así como hacer ver que el perfil de todos estos menores es siempre el mismo, de familias humildes y de los barrios marginales de nuestra Andalucía. Y que el problema de fondo no es otro que este podrido sistema capitalista, al que hay que combatir y erradicar para que algún día se acabe de verdad con esta situación.
 
UN CENTRO QUE ACUMULA MÚLTIPLES DENUNCIAS
Tierras de Oria acumula múltiples denuncias por malos tratos y por irregularidades de todo tipo. Pero no sólo de internos y de sus familiares e incluso de ex trabajadores, sino hasta de organismo oficiales. En 2011 el Defensor del Pueblo Andaluz denunció la aplicación de castigos en el centro, como inmovilizaciones indefinidas o privación del sueño.
En 2012 el Defensor del Pueblo abrió un expediente por quejas de familiares de un interno que aseguraba que sufría continuas y cotidianas represiones físicas, verbales y sicológicas.
En 2016 el Comité para la Prevención de la Tortura del Consejo de Europa visita el centro y alerta sobre: “denuncias creíbles relacionadas con maltrato físico deliberado a internos por parte del personal”. En esa visita se constata que sujetan a los chicos a la cama con correas en tobillos y muñecas y que estando así, no los dejan utilizar el baño, teniendo que orinarse encima. Que existen barrotes por todos lados y que se aplicaba el aislamiento como medida disciplinaria durante tres periodos consecutivos de siete días.
En 2018 el Mecanismo Nacional para la Prevención de la Tortura, dependiente del Defensor del Pueblo, constata que no existe un libro obligatorio de registro de las contenciones.
¿Qué hay detrás de Tierras de Oria?
El CIMI Tierras de Oria pertenece a la asociación GINSO (asociación para la gestión de la integración social). Su presidente Alfredo Santos y su vicepresidente Enrique Tuñón, a la vez son propietarios de empresas, que además de que gestionan estos centros de menores a través de GINSO, también son los encargados de construir dichos centros y cárceles. Hasta ahora fundamentalmente en Andalucía y en la Comunidad de Madrid. Extendiéndose también por Sudamérica.
GINSO fue uno de los primeros en aprovechar que la Ley del Menor en 2000 abría la posibilidad de gestión privada y empezar a construir centros como este de Oria en Almería, la Marchenilla en Cádiz o Brea de Tajo en Madrid.
Alfredo Santos, arquitecto y con experiencia en prisiones se ha beneficiado de las adjudicaciones de la Junta de Andalucía. Una de sus empresas de construcción, ICONO CONSULTORES, fue la encargada de llevar a cabo el proyecto de construcción de Tierras de Oria.
GINSO recibió 40 millones de euros en 2015 de la Junta de Andalucía para cuatro años. Recibe 214 euros al día por cada plaza ocupada y 178 por las que no se cubran. El año pasado también le adjudican oros 6,9 millones para la apertura de otro centro de menores en Huelva.
 
RELACIÓN CON EL PODER POLÍTICO
Política y empresa suelen ir de la mano en este corrupto estado español. Las relaciones de GINSO con el poder político son espléndidas. En 2015 fueron condecorados con la cruz al mérito policial por su “valiosa colaboración en la seguridad ciudadana”. El Director del Centro de Oria, Manuel Madrid Saavedra, debe tener muy buen “agarre” cuando después de tanta denuncia y tanto hecho grave, ni dimite ni lo cesan. Y en este Centro las vinculaciones amistosas y políticas con el PSOE son claras.
 
Desde candidatos a alcaldes en poblaciones de la comarca que tienen cargos en el Centro, a incitar al voto a ese partido, a todo el personal del centro, como en su momento denunciaron ex trabajadores. Y como en Madrid quien mandaba era el PP, pues allí por lo visto las vinculaciones son con este partido corrupto. Y así GINSO aparece en algunos de los papeles de los casos de corrupción del PP como son la Púnica o Lezo. De hecho GINSO ha sido supuestamente vinculado como “tapadera para el traspaso de fondos públicos a la financiación irregular del PP de Madrid”.
FALTA DE CUALIFICACIÓN Y AISLAMIENTO DEL CENTRO
El amiguismo y la vinculación política originan también que otro grave problema de Tierras de Oria sea la falta de cualificación profesional del personal que allí trabaja. Siendo contratados, careciendo de experiencia profesional previa, con la dificultad que ello supone, al trabajar con este tipo de chicos que necesitan de una atención especializada. Sin ir más lejos, aparecía en una famosa web de anuncios, una oferta de trabajo para este Centro, donde se buscaba un enfermero cuya única exigencia era que tuviera coche propio y que supiera un poquito de informática para escribir en el ordenador. En ningún momento en la oferta solicitaban ni experiencia como enfermero, ni trabajo previo con este tipo de menores.
 
Otro tema gravísimo es la situación física y geográfica en la que se encuentra este Centro, perdido en un descampado, alejado del pueblo y de cualquier vivienda. Sin transporte público que llegue hasta allí, sin posibilidad de que el menor que salga de permiso pueda trasladarse o que el familiar que quiera visitar y no disponga de
vehículo propio, pueda hacerlo. Muy lejos de una finalidad educativa o de reinserción.
Es paradójico que para conseguir que estas personas se adapten a la sociedad, se opte por alejarlas de ella.
 
MUERTE DE RAMÓN BARRIOS Y DE OTROS CHICOS
En 2011 moría también Ramón Barrios, un chico de 17 años, en el Centro de Brea de Tajo en Madrid. También gestionado por GINSO. Al igual que en el caso de Iliass, el centro ofrece una versión poco creíble, diciendo que ha muerto de un infarto. La familia puso inmediatamente en duda la versión oficial, tras comprobar en el cuerpo del chico arañazos y moratones. Ramón es un caso sintomático porque fue condenado a cumplir doce fines de semana de arresto, conmutables por la paga de 300 euros. Al no poder pagar la familia, ingresa en el centro. Si no fuera de una familia pobre, probablemente aún estaría vivo.
Otro caso reciente el de Mamadou Barry, muerto en el centro de menores de Melilla en 2017. Hay más de 15 casos de niñas y niños muertos bajo tutela de la administración en centros de gestión privada.
 
LA PRIVATIZACIÓN UN NEGOCIO RENTABLE PARA UNOS POCOS
Desde el año 2000 la Ley del Menor permite que entidades privadas gestionen centros de menores, siempre que no tengan ningún ánimo de lucro. Por lo que hemos visto, GINSO es todo lo contrario, GINSO es sinónimo de lucro.
Hasta hace años la pobreza y la delincuencia (que siempre van de la mano) eran realidades nada rentables para el estado. Pero desde hace ya un tiempo, se ha descubierto que a través de esta problemática se puede ganar mucho dinero. La privatización la ha convertido en un negocio muy rentable para unos pocos, y como consecuencia prima mucho más el interés económico que el pedagógico o educativo.
La muerte, los malos tratos, el dejar de por vida física y síquicamente destrozados a estos chicos, el sufrimiento de sus familias…todo ello, no importa nada. En el capitalismo lo importante es ganar dinero. Y no tiene arreglo. Lo determina la propia supervivencia del sistema capitalista. Dentro del sistema no hay solución para la mayoría de la población andaluza. Todo pasa porque nuestra juventud y la clase trabajadora andaluza se vayan dando cuenta que su enemigo es este sistema capitalista, españolista y patriarcal y que hay que caminar ya hacia una Andalucía independiente, socialista y feminista.
 
Por Mariano Junco, de Nación Andaluza
 

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