Melendi desnuda su alma a los almerienses, que se enamoran de sus letras y música

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Era el décimo y último concierto del programa #AlmeríaEnFeria (cinco en el Parque de las Almadrabillas) y los demás en el Recinto del Ferial, y ésa es la nota sobresaliente que le puso el entregado público que anoche compartió velada con Ramón Melendi. Un extraordinario concierto, lleno de magia y emoción, en el que el cantante desnudó su alma a los almerienses y estos se enamoraron de sus letras y música. Haciendo caso a la petición del artista, los miles de asistentes miraron a los ojos a sus compañeros de viaje, y a partir de ahí juntos vivieron con intensidad esta experiencia musical y vital.

 

Pasadas las 10 de la noche, las enormes gafas que presidían el escenario se iluminaron y las lentes se dirigieron al público que saludó con grandes aplausos. A continuación, las doce pantallas se iluminaron y comenzaron a proyectarse mensajes: “Escucha a tu corazón / sólo eres el momento / ahora” y apareció Melendi para interpretar ‘Hijos del mal’, el primero de los 22 temas con los que compartió su vida y emociones.

 

Melendi contó que “el tiempo pasa y nos envuelve como un huracán y los momentos como un rayo se van” en el primer tema, “los sentimientos son como puñales” en la conocida ‘Piratas del bar Caribe’, que “no me gusta que la gente se dé por vencida” en ‘Flores de agua y plomo’, y que vive en “La calle de locos y soñadores” en la ‘Calle de la Pantomima’. Pero sobre todo, durante su actuación hizo una auténtica declaración al amor y al desamor, especialmente con la balada ‘Un amor tan grande’, donde expresó que “ella sabe cómo quererme / No tiene miedo de perderme / Ella me dice que el amor es algo que nunca perderé / Y que si intento verlo jamás lo encontraré”. Como se comprueba, las letras de Melendi no son superficiales: A veces se presentan divertidas, como en ‘De pequeño fui un coco’, otras se te clavan en el corazón, como ‘Cheque al portamor’, y también las hay vitalistas como ‘Cenizas en la eternidad’. Pero desde luego ninguna pasa desapercibida.

 

Musicalmente, Melendi se ha ido reinventando disco a disco, caracterizándose por una constante exploración de sonidos que van desde la rumba más bailable al pop melódico, con temas rockeros y otros con acento latino, pasando de la canción de autor hasta el más puro ejercicio interpretativo de ‘crooner’. Siempre con el denominador común de una personalidad fuerte y mediática, como transmitió en el concierto de anoche en #AlmeríaEnFeria. Sobre el escenario estuvo acompañado por un conjunto de músicos de gran calidad, donde predominó el sonido de las guitarras.

 

Nuevas canciones para Almería

 

Siete fueron los temas de su nuevo disco ‘Quítate las gafas’ que quiso enseñar a su público fiel. Arrancó con ‘Hijos del mal’, en la tercera entrada ya incorporó ‘Existen los ángeles’ y en la séptima, ‘Flores de agua y plomo’. En el tramo central del concierto interpretó las canciones ‘Destino o casualidad’, ‘Desde que estamos juntos’ y ‘Un amor tan grande’. Y cerró una noche mágica con el tema ‘Yo me veo contigo’, que cuenta su recorrido vital desde su nacimiento en 1979 a la actualidad.

 

Junto a ellos, himnos por todos conocidos y coreados por los miles de fans, que crearon un ambientazo en el Recinto de Conciertos de #AlmeriaEnFeria. Además de las ya mencionadas, en la primera mitad, compartió las rumbas ‘Un violinista en tu tejado’ y ‘Con la luna llena’, el pop melódico de ‘Como una vela’, la balada ‘Como una vela’ y uno de sus mayores éxitos, ‘Caminando por la vida’.

 

En la segunda parte se escucharon las baladas ‘Con sólo una sonrisa’, ‘La promesa’ y ‘Tu jardín con enanitos’, y el público no paró de saltar, aplaudir, cantar y bailar con ‘Hablando en plata’, ‘Lagrimas desordenadas’ y ‘Tocado y hundido’,

 

El concierto de Melendi fue una declaración al amor y al desamor, a luchar como guerreros para superar las piedras que pone la vida, a la vitalidad del ahora. También, a disfrutar con la música auténtica de un cantautor con personalidad, un trovador de la rumba y el pop, que abrió su alma a los almerienses y estos se enamoraron de sus letras y música. Hasta los fuegos artificiales por la despedida de la Feria, que se visualizaban en el horizonte, por encima del mar, se sumaron a la cita para poner el broche de oro a la Feria Musical de Almería.

 

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