Más de 9.000 personas asisten al segundo asalto nocturno del triunfante Cooltural Fest

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El Cooltural Fest vivió anoche el segundo asalto en el escenario principal del recinto de conciertos de #AlmeriaEnFeria. Una velada que vino a refrendar la excelente acogida que ha tenido el festival organizado por Smart Pro Music y el Área de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería y que ha reunido en la capital a más de 9.000 amantes de la música de toda la provincia y también de todos los puntos de España. Más de 40 medios acreditados demuestran el interés por un evento que celebró sin más sobresalto que los cánticos su último ‘baile’, que cantaría Izal, cabezas de cartel.

La jornada empezaría con la comedida y cuidada contemporización de Carmen Boza. Calidez vocal, presencia a la guitarra y unas canciones que poco a poco van calando en el respetable, como las recientes ‘Mantra’, ‘Gran Hermano’ o las anteriores ‘La Caja Negra’ o ‘Culpa y Castigo’. Un potente directo que sirvió para ir ambientando la maratoniana sesión de música en vivo, que tuvo un nuevo apretón de tuercas con Nixon.

 

La banda almeriense demostró por qué es uno de los valores más firmes de futuro dentro del rock independiente… si buen cualquier tipo de etiqueta constriña en demasía el potencial y las diferentes y variadas influencias que tienen sus creaciones. Centrados en temas de su último ‘Utopía’, su actuación contuvo varias sorpresas: una petición de matrimonio, con final feliz, de Juanmi a Carmen, pareja de Vélez-Málaga, entre ‘Gravitacional’ y ‘Soy Un Perdedor’ y con coda final a lo U2 o ‘Tribal’, donde salieron al aquelarre final varios de los componentes del staff organizador del Cooltural Fest, con serpentinas y confeti incluidos.

 

Carlos Sadness y Sidonie, la fiesta crece

 

Con la bajada de la luz natural y el viento menguando, llegó el turno de Carlos Sadness. Con aspecto de frontman de banda heavy de los noventa o metalera de la década posterior, el artista barcelonés contentó a su amplia legión de seguidores y, como suele pasar cada vez que sube a un escenario, sorprendió a quien no lo conociera demasiado. Su combinación de base indie con melodías tropicales, momentos sincopados, rapeados, incluso improvisados, y otra amalgama de ocurrencias varias, ukelele incluido, divirtieron con eficacia a los asistentes con canciones como ‘Física Moderna’, ‘En Mis Retinas’, ‘Bikini’, ‘Fue Tan Importante’ o su divertida versión del ‘Groenlandia’ de Zombies, con final de trayecto en ‘Qué Electricidad’ y ‘Monteperdido’.

 

Avanzando en la noche, llegó el momento de uno de los cabezas de cartel del Cooltural. De esos que más allá de tendencias temporales se lo han ganado a pulso a base de constancia: los barceloneses Sidonie.

 

Con esa explosiva y casi indivisible mezcla original de psicodelia aprehensible y rock de melodías accesibles, la banda comandada por Marc Ros, escoltado por sus fieles Jesús Senra y Axel Pi, salió a morder desde ‘Nuestro Baile del Viernes’, ‘Fascinado’, ‘Feelin’ Down’ o ‘Siglo XX’. Visceral y rabiosa puesta en escena para, de alguna manera, demostrar que las nuevas voces deben guardar todavía respeto debido a sus mayores. De ahí que sorprendiera también la pronta aparición de ‘No Sé Dibujar Un Perro’, a la que sucedieron ‘En Mi Garganta’, la reciente ‘El Peor Grupo del Mundo’. Con el cronómetro volando, señal indiscutible de cuando se está pasando en grande, ‘Fundido a Negro’, ‘El Bosque’, ‘Maravilloso’ precedieron a la comunión colectiva de ‘El Incendio’, que sirvió de primer cierre. Con el público demandando más Sidonie, la banda regalaría en los bises la esperada ‘Un Día de Mierda’ y ‘Carreteras Infinitas’, para cerrar con ‘Estáis Aquí’.

 

Izal, el furor; La MODA, el rigor

 

El grupo de Mikel Izal fue el indiscutible gran lleno de esta edición del Cooltural Fest. El hecho de que esta año hayan programado muy pocos conciertos y su creciente halo de fama dentro del circuito indie y más allá de sus límites, auguraban un fervoroso ambiente, tal y como se demostró en su actuación programada de hora y media. Con hechuras de banda en estado de gracia, la entrada en ‘Autoterapia’ y ‘Ruido Blanco’ pusieron las cartas sobre la mesa antes de que apareciera ‘Copacabana’, uno de los grandes ases de la baraja.

 

Convertido el recinto de conciertos del Ferial en una caldera de cánticos y vítores, la banda, completada con Ema Pérez, Alejandro Jordá, Alberto Pérez e Iván Mella, continuó con controlada ‘Pausa’ su ‘Pequeña Gran Revolución’. Móviles al cielo, audios de whatsapp, histories de Instagram, el público de Izal daba testimonio de su efectividad a ritmo de ‘Tóxica’, de ‘Tu Continente’, con mensaje más profundo, como en ‘Pánico Práctico’ y la deleznable violencia de género… ‘Asuntos Delicados’ que acercarían el final con la no siempre incluida ‘La Mujer de Verde’, para terminar con la exuberante ‘El Baile’ y el cierre de ‘El Pozo’. Un concierto inolvidable a buen seguro para muchos de los asistentes, especialmente para aquellos que se batieron el cobre para situarse en las primeras filas.

 

De la efervescencia de Izal al punto más circunspecto, sin perder animosidad por el camino, de La Maravillosa Orquesta del Alcohol, alias La MODA. El numeroso combo burgalés ha reforzado su folk rock de corte tabernario con ya apuntadas pero más patentes versos líricos de David Ruiz. Y es que su último ‘Salvavida’ brilló como merece desde la entrada, con ‘Mil Demonios’, ‘La Inmensidad’ o ‘Una Canción Para No Decir Te Quiero’.

 

Pero La MODA tiene mucho de sabor añejo, de ahí su portuaria impronta de camisetas sin mangas, y así quedó plasmado en ‘1932’, ‘Catedrales’ o ‘Hijos de Johnny Cash’, que abriría la irremediable escala final. ‘La Vieja Banda’ no se olvidó de recordar que ‘Hay Un Fuego’ y presentó su particular ‘Himno Nacional’ de sencillez y humanidad certera. Para los temas postreros, ‘Gasoline’, la infalible ‘Nómadas’ y ‘Héroes del Sábado’ ejercerían su función para dejar un sabor de boca tan intenso como el de un trago de bourbon.

 

Para el brillante cierre final de la segunda noche de conciertos, que no del festival, porque todavía quedaría el último asalto de domingo en el escenario acústico y en el escenario ciudad, ElyElla desbordarían a los que todavía tenían más ganas de fiesta, en su combinación asentada de electrónica e indie.

 

 

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