La rinoplastia, una intervención habitual pero compleja que requiere de especialistas

0

La Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE) continúa desarrollando su campaña online #Pideuncirujanoplastico y en esta ocasión, la acción se centra en explicar por qué se ha de acudir a un profesional con el título de Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora para someterse a una rinoplastia.

Jaime García, médico especialista en cirugía plástica reparadora y estética, ha decidido sumarse a esta campaña y mostrar su firme apoyo a cualquier acción encaminada a informar a los pacientes porque, como explica “la rinoplastia además de ser una de las intervenciones más demandadas en España, reviste cierta complejidad quirúrgica, que exige, precisamente, una formación específica como la que tenemos los cirujanos plásticos”.

#Pideuncirujanoplastico es una campaña iniciada a finales del año pasado para concienciar a los pacientes que se vayan a realizar cualquier tipo de intervención de Cirugía Plástica Estética o Cirugía Plástica Reparadora de la necesidad de informarse de la adecuada cualificación del profesional que se encargará de ella.

Una cirugía muy demandada

La rinoplastia según los datos, se sitúa como la quinta intervención de cirugía plástica estética más realizada en nuestro país. En torno a 1 de cada 10.000 españoles se somete a ella anualmente. Si bien el número de rinoplastias practicadas a mujeres triplica casi a las realizadas a hombres (unas 3.200 vs. 1.100), porcentualmente es una intervención más demandada por ellos que por ellas.

Por rinoplastia se entiende la cirugía que modifica la forma de la nariz, ya sea aumentando o disminuyendo su tamaño, cambiando la configuración de la punta o del dorso, estrechando los orificios nasales o remodelando el ángulo entre la nariz y el labio superior. También corrige malformaciones congénitas, traumatismos y algunos problemas respiratorios.

La técnica

Como médico especialista en cirugía plástica el doctor Jaime García realiza de manera habitual intervenciones de rinoplastia y nos explica que la técnica “consiste en separar la piel de la nariz de su soporte, compuesto por hueso y cartílago, que es esculpido con la forma deseada”. Posteriormente, la piel es redistribuida sobre el nuevo soporte. En ocasiones, se realiza el procedimiento desde dentro de la nariz, haciendo unas pequeñas incisiones en el interior de los orificios nasales (lo que se conoce como “cirugía cerrada”); otras veces, se opta por la rinoplastia abierta, sobre todo en los casos más complejos, en los que se realiza una pequeña incisión en la columela.

Para ayudar a dar forma o sostén a la pirámide nasal, es frecuente que se utilicen como injertos diferentes tejidos del propio paciente (cartílago, hueso) o, más raramente, materiales sintéticos. Al finalizar la cirugía, se coloca una escayola de yeso u otro material, que ayuda a mantener la nueva forma de la nariz, así como tapones nasales en ambos orificios para evitar el sangrado y estabilizar el tabique.

Sólo con especialistas y en hospitales

Como hemos visto, la rinoplastia es una intervención que entraña dificultades que “sólo puede afrontar un médico especializado en cirugía plástica reparadora y estética pero además hay que tener en cuenta que el lugar donde se realiza ha de ser un quirófano homologado de un centro hospitalario con las condiciones de seguridad adecuadas porque, en muchas ocasiones, requiere anestesia general”, puntualiza el doctor García.

Jaime García, médico especialista en cirugía plástica reparadora y estética.

Pero antes de acometer la intervención es imprescindible que paciente y médico especialista valoraren conjuntamente los objetivos, teniendo en cuenta que como recuerda el cirujano plástico Jaime García “la nariz perfecta no existe, ya que las modas y los cánones de belleza cambian con el tiempo, por eso entre ambos tenemos que priorizar los resultados naturales, es decir, buscar la proporción con el resto de la estructura anatómica facial”.

Dejar respuesta