La histórica sede del Instituto Provincial de Higiene de Almería

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En 1950, el Ministro de Gobernación  Blas Pérez González  expuso en sesión plenaria de las Cortes españolas la política sanitaria del régimen franquista,  abordando el problema de la sanidad pública en España en toda su magnitud. Con las  infatigables gestiones del entonces Gobernador Civil  y Jefe Provincial del Movimiento Manuel Urbina Carrera (que ocupó el cargo desde 1946 a 1954), durante esos  años el régimen nacional sindicalista  acometió la modernización  de la sanidad almeriense, al ser  estrenados el Pabellón de Infecciosos del Hospital de Santa María Magdalena, la Casa de Socorro y el Sanatorio Quirúrgico Municipal “Virgen del Carmen” en Alcalde Muñoz, el Centro de Alimentación Infantil de Auxilio Social en  la Avenida de Vivar Téllez y la Policlínica-Sanatorio 18 de Julio. Se proyectaron también dos centros secundarios de Higiene en Berja y Huércal Overa, casas del Médico y se inició la construcción de nueva planta  por la Caja Nacional del Seguro de Obligatorio Enfermedad, Instituto Nacional de Previsión, de la Residencia Sanatorial, instalada en el  camino de Ronda (Residencia Sanitaria Virgen del Mar que luego sería conocida popularmente como la Bola Azul, del Arquitecto Martín José Marcide Odriozola) con una inversión de 45 millones de pesetas, ocho plantas y capacidad de trescientas camas. Sumando también a la prestación asistencial la construcción por parte de la Diputación  del Asilo de Ancianos y nuevo Hogar Provincial, del Arquitecto Luis Quijada Martínez.

Siendo Jefe Provincial de Sanidad  el Doctor Giménez  Canga- Argüelles (que tenía un pequeño sanatorio en el conocido Chalet del Gitano en la Plaza Santa Rita y que fallecería el año siguiente)  se inauguró así en 1951  el nuevo edificio para el Instituto Provincial de Higiene en Carretera de Ronda, próximo a la Escuela de Mandos de Sección Femenina proyectada por el Arquitecto Antonio Góngora Galera. Construido  por la Dirección General de Regiones Devastadas sobre proyecto del Arquitecto Jefe de Obras de esa Dirección General José Manuel Bringas y con un presupuesto de 2.467.611,57 pesetas, el centro creó como importante novedad una sección en hematología y hemoterapia, dotada de laboratorios y transfusiones, imprescindible para salvar vidas de anémicos  por hemorragias y niños debiluchos, por desgracia frecuentes en la postguerra.

 

Gracias al reportaje ilustrado que le dedicó el ejemplar nº 107 de la Revista Reconstrucción (del que extraemos estas imágenes), escrito por el Arquitecto Francisco Canseco y Alonso Duque, que describe así sus características técnicas: “el edificio está construido a base de mampostería, hormigonado en cimientos, zócalo de cantería y muros de ladrillo hueco, forjados de cerámica armada, solado de terrazo y baldosín hidráulico, y mármoles en las escaleras, habiéndose alicatado con azulejo de color las dependencias de la planta baja y hasta una altura de 1,80 m para su fácil limpieza”.

 

Podemos saber que se destinó la planta baja a los servicios  más utilizados por el público usuario: Dispensario Antituberculoso (enfermería con dos camas) y el de Higiene Infantil, así como los de dermatología, vacunaciones, otorrinolaringología, maternología, odontología y oftalmología. También se situaba la sala de espera, el fichero y archivo, disponiendo cada uno de los Médicos de guardarropa y aseos independientes.

 

Se situaban en la primera planta  todas las dependencias administrativas ajenas al contacto con los pacientes, como los despachos de las Inspecciones Provinciales de Sanidad, Farmacia y Veterinaria. Una gran biblioteca, los laboratorios de química y bacteriología, con sus anejos, estufas, cultivos, productos, envases y almacenes. Con acceso independiente, el Inspector Provincial contaba con una cómoda vivienda.

 

La planta semisótano albergaba los servicios de hematología, almacenes, salón de actos. Y con entrada independiente el servicio de desinsectación y la vivienda del Conserje. En grupo aparte había un espacioso garaje, dependencias para desinfección e instalaciones para sección de animales de experimentación, dependiente del laboratorio.

 

Ya en 1980 la entonces Dirección Provincial de Salud y Dirección Provincial de Servicios Sociales del Estado ocupaban esta antigua Jefatura de Sanidad  y con la transferencia de competencias a la Junta de Andalucía,  en 1983 el edificio  sería sede  de la Consejería de Salud y Consumo, frente a la Escuela Normal de Magisterio.

 

En el año 2000 comenzaron las obras de rehabilitación  de este histórico edificio, adjudicadas a la Constructora San José con un coste de 808 millones de pesetas, con la intención de agrupar en único edificio todos los departamentos de la entonces Consejería de Salud en Almería dirigida por Manuel Lucas Mateu que estaban repartidos en la Bola Azul, el 18 de julio, en San Leonardo y Carretera de Ronda. Se desmanteló la zona de las cocheras para levantar un nuevo edificio de siete plantas y sótano, un cubo revestido de piedra amarilla. En la antigua construcción se realizó un nuevo recubrimiento para el suelo y las paredes, arreglo de techo y cubierta, quedando unidos mediante unos pórticos de cristal.

 

Esta actuación, obra de los reputados Arquitectos Alberto Campo Baeza (autor de la remodelación de la Plaza de la Catedral), Modesto Sánchez Morales, Francisco Salvador y José María García, recibió en Verona el Internacional Award Architecture in Stone 2005, prestigioso premio a los mejores edificios en piedra.

 

Al día de hoy el histórico recinto acoge los negociados de salud de la Delegación Territorial de Igualdad, Salud y Políticas Sociales en Almería, siendo, siendo su titular José María Martín Fernández.

 

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