La Guardia Civil desarticula una organización dedicada al expolio de bienes arqueológicos

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La Guardia Civil, en el marco de la operación Alfaíbero, desarrollada en Jaén, ha procedido a la detención de 6 personas como presuntos autores de varios delitos contra el Patrimonio y Pertenencia a Organización Criminal. En la operación se han efectuado 6 registros domiciliarios en los que se ha intervenido gran cantidad de objetos relacionados con patrimonio histórico; monedas, anillos, vasijas, detectores de metales, libros de numismática para tasar las piezas, etc. destacando unos lienzos íberos y romanos.

 

La operación se inició cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento de la existencia de una persona, que al parecer, tenía en su poder, tres láminas de plomo con inscripciones íberas, una pulsera o herraje romano y una lámina de plomo con inscripciones romanas, las cuales tenían un gran valor arqueológico. Asimismo, los agentes pudieron constatar que dichas piezas, las había obtenido como consecuencia del continuo expolio que practicaba junto a otras personas.

 

Continuando con las investigaciones, los agentes solicitaron a la Delegación Territorial de Cultura de Jaén un informe sobre dichas piezas las cuales fueron catalogadas de un valor extraordinario e incalculable.

 

Por tal motivo, la Guardia Civil procedió a realizar un seguimiento y control de la actividad de esta persona pudiendo comprobar sus reiteradas salidas con detectores de metales para cometer expolios en yacimientos arqueológicos catalogados de la provincia de Jaén. Fruto de estos seguimientos, los agentes detectaron como esta persona mantenía contacto con otro grupo de personas dedicadas al expolio en yacimientos.

 

Una vez que la red obtenía las piezas de los yacimientos las  comercializaban en tres modalidades: a través de páginas especializadas de Internet, otra, a través de ventas a coleccionistas, y la última y más habitual, a otras personas, que como ellos, se dedican a esta actividad y actúan como revendedores.

 

Cabe destacar que los revendedores, posteriormente las piezas las presentaban en eventos especializados donde obtenían la documentación necesaria para legalizar su tenencia e incluso posterior comercio.

 

Asimismo, en ocasiones la organización captaba a otras personas que poseían objetos de patrimonio obtenidos mediante la utilización de detectores de metales o simplemente personas que los habían obtenido cuando realizaban labores agrícolas, las cuales eran desconocedoras del valor real de los objetos que poseían.

 

A éstos últimos la organización les comunicaba que tenían un contacto experto en esta materia y que no revelasen su existencia ya que se trataba de “asuntos ilegales”. Posteriormente, si las piezas no tenían valor se las devolvían  pero en caso de que tuvieran valor económico, le decían que habían sido interceptados por la Guardia Civil y habían sido intervenidas.

 

Si el perjudicado exigía la devolución de la pieza por no conformarse con la explicación de que había sido intervenida por la Guardia Civil, la organización realizaba réplicas o falsificaciones de las piezas o les hacían entrega de otras piezas similares que pudieran parecer de más valor que el entregado.

 

Además de los objetos propios de patrimonio histórico, se han intervenido material de comunicación e informático que está siendo analizado.

 

Para la clasificación y catalogación de los objetos, la Guardia Civil ha contado con la colaboración de los arqueólogos del Centro Andaluz de Investigaciones en Arqueología Íbera, los cuales han confeccionado informes que han sido remitidos a la Autoridad Judicial.

 

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