IU propone redactar y consensuar una ordenanza de prevención de las plagas de mosquitos para Roquetas

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Ante la proliferación de mosquitos en Roquetas de Mar, que ha alcanzado peligrosos niveles que están generando gran malestar y afecciones a la salud de los vecinos de y visitantes, desde Izquierda Unida se ha registrado en el Ayuntamiento una moción para que se trabaje de forma conjunta contra estas plagas.

 

Izquierda Unida solicita en su moción instar al área de Ciudad Saludable del Ayuntamiento de Roquetas de Mar a elaborar a la máxima brevedad posible un texto-borrador de Ordenanza municipal para la prevención y lucha integrada contra la proliferación de mosquitos, en especial de mosquito Tigre para el término municipal, así como constituir en el plazo máximo de quince días un grupo de trabajo compuesto por miembros del equipo de gobierno, grupos políticos y técnicos municipales para el desarrollo y acuerdo del texto definitivo de esta ordenanza. Asimismo, IU propone que a las sesiones de dicho grupo de trabajo se invite a dar su parecer a colectivos que trabajen en el ámbito de actuación de la ordenanza (Conservacionistas, Asociaciones de Vecinos, organizaciones agrarias, etc.), así como a especialista y representantes de la administración autonómica.

 

“Se trata de un grave problema que tenemos en el municipio año tras año sin que desde el PP de Gabriel Amat haya dado con la solución adecuada. Las ordenanzas municipales son la herramientas idónea para alcanzar estos objetivos, ya que regulan no sólo la actuación de la administración local, sino también la de particulares y la de otras administraciones y son numerosos los municipios de las Comunidades Autónomas de Murcia y Valencia, por ejemplo, que han aprobado ordenanzas para la lucha contra los mosquitos con resultados muy positivos que tienen que servir de referencia para la labor a desarrollar en Roquetas de Mar”, argumenta Yakubiuk.

 

Para IU, la ordenanza deberá regular y controlar todas las posibles actividades potencialmente favorecedoras de crear focos de propagación de mosquitos, como es el estancamiento de aguas en zonas urbanas, o la antropización de los humedales naturales, así como la falta de tratamiento en balsas, parques o en conducciones públicas, además de poner coto a los vertederos ilegales de residuos y vertidos de aguas residuales, que potencia el anidamiento y crecimiento de larvas.

“Debido a las altas temperaturas medias anuales, y en especial en verano, y ante el mínimo acto de presencia de precipitaciones las oleadas posteriores de mosquitos están suponiendo un reto que requiere una respuesta integral. Los orígenes de esta afección son múltiples y no están exentos de polémica, siendo este tema uno de los escollos a salvar para dar con soluciones consensuadas y coordinadas en todos los ámbitos para garantizar su éxito. No existen focos únicos de proliferación en nuestro término municipal, como han indicado los estudios precedentes. Así urge comprender tanto las zonas inundables de carácter natural, como son los humedales, pero también los solares urbanizados sin edificar, los inmuebles y elementos susceptibles de acumular láminas de agua, así como las infraestructuras públicas, parques y zonas agrícolas. También en lo que respecta a estos espacios, en cuanto a la limpieza y el problema de la acumulación irregular de residuos y vertido de aguas residuales”, resalta Juan Pablo Yakubiuk, concejal del grupo municipal de IU.

 

Además, esta ordenanza debe contener las obligaciones tanto del Ayuntamiento como de otras administraciones de llevar a cabo los planes anuales de fumigación para controlar los vectores, garantizando así su coordinación y control de las actuaciones. Y con un apartado especial para el mosquito tigre, incluido en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo​ de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

 

“Desde IU apostamos por el consenso en la elaboración y aprobación del texto de esta ordenanza, ante la gravedad del flagelo que afecta a nuestros vecinos, habiéndose demostrado que los grupos de trabajo previos son la herramienta adecuada para garantizar el apoyo unánime de toda la Corporación, y la calidad de las normas ya que posibilita enriquecer la misma con aportaciones de otros sectores, expertos y de la sociedad civil organizada” finaliza Yakubiuk.

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