EQUO Almería Verdes secunda la manifestación del próximo 15M Climático

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Equo Almería Verdes apoya la manifestación del próximo 15M Climático en Almería, promovida por el movimiento europeo: Juventud por el clima (#FridaysForFuture), al objeto de reclamar políticas eficaces para frenar el Cambio Climático ante la inacción de los gobiernos y la apatía de los adultos, porque, como dicen, “nos están robando el futuro”.

Mientras, la ciencia nos advierte, desesperadamente, de que se nos acaba el tiempo. El mundo será lo que hagamos en los próximos 10 años, o adoptamos las medidas necesarias para frenar el aumento de la temperatura global por encima de 1.5º, o de lo contrario las condiciones de vida del planeta cambiarán para siempre. No hay planeta B.

 

Uno de los escenarios más castigados es el sureste de la Península Ibérica, siendo Almería la provincia más seca de España, la que cuenta con unos registros que marcan una subida de la temperatura, en los últimos 50 años, por encima de los 2.6ºC. De ahí, que cada vez su impacto se deje notar más, tanto en la salud de las personas como en la economía almeriense. Buen ejemplo de ello lo encontramos en la penosa situación de las reservas de los acuíferos y su sobreexplotación por la agricultura intensiva, el calor extremo, la disminución del rendimiento en la agricultura a cielo abierto, el aumento de incendios forestales, las sequías pertinaces y más duraderas con lluvias escasas pero torrenciales que arrastran la tierra fértil aumentando la aridez de los suelos y el avance del desierto, la subida del nivel y acidificación del mar con temporales cada vez más agresivos en nuestras costas, la maltrecha capacidad de reposición de las especies de un Mediterráneo muy contaminado, etc.

 

Para EQUO la gran crisis ecológica ha colocado a la humanidad ante su mayor reto, y al planeta al borde de un colapso caracterizado, a grandes rasgos, tanto por el calentamiento global como por la pérdida de biodiversidad (sexta extinción de las especies) y la mala situación de los nueve grandes sistemas que hacen posible la vida tal y como la conocemos. Por ello, desde el partido verde se alerta de que estamos ante una situación de emergencia social y ecológica, que provoca profundas desigualdades sociales, precariedad y pobreza, sufriendo especialmente las consecuencias aquellos países que emiten menos CO2, al estar menos industrializados y contar con menores infraestructuras y protección social, siendo las mujeres las más vulnerables en los territorios más castigados. Por tanto, es necesario que la política climática venga acompañada de la solidaridad entre los países del norte y los del sur, de la justicia social y de género, frente a toda forma de opresión, explotación y dominación de las personas, del resto de los seres vivos y del medio ambiente en busca del máximo beneficio a corto plazo, porque el patriarcado es perjudicial para clima, las personas y el planeta.

 

Necesitamos un cambio de rumbo, donde la ecología y el feminismo se dan mano frente a unos escenarios de lucha y dominación por los recursos: agua, tierra, petróleo, gas, minerales, tierras raras, etc que están dando lugar a la violación de los derechos humanos, guerras, hambrunas, movimientos migratorios, colapso de los ecosistemas, etc. Por tanto, urge colocar en el centro la vida y a las personas, poniendo en marcha los acuerdos de la Cumbre del Clima de París. En definitiva, es necesario un gran esfuerzo para cambiar el modelo de producción, transporte y consumo, decreciendo en la economía marrón y extractiva, alimentada con combustibles fósiles (responsables del calentamiento global, de la contaminación y de las crisis) y crecer en la economía verde basada en los recursos naturales, con empleos sostenibles y altamente demandantes tanto de mano de obra como de investigación, desarrollo e inovación: cambio del modelo energético, descentralizado, que priorice el autoconsumo y las energías limpias y renovables; cambio del modelo de movilidad, transporte público, social y sostenible que vertebre el territorio; fomento de la economía circular, solidaria, de cuidados; cambio del modelo agroindustrial, fomentando la agroecología, los circuitos cortos y la economía local; ganadería extensiva, pesca artesanal, eficacia y eficiencia energética de los edificios, rediseñar el urbanismo para hacer ciudades amables y resilientes adaptadas a esta nueva realidad reduciendo sus emisiones y purificando el aire, etc.

 

Todas estas cuestiones son necesarias impulsarlas tanto desde la acción internacional como desde lo local. Almería necesita una Mesa por el Clima, de ámbito provincial e interdisciplinar, abierta a la participación de las organizaciones sociales, agentes económicos, sindicatos, partidos políticos, instituciones, medios de comunicación y universidad, con el objetivo de establecer una clara estrategia  para ser impulsadas desde los municipios.

 

La buena noticia reside en que frenar el cambio climático es posible y, además, genera la oportunidad de poner en marcha una gran transición económica, social, y ecológica, que sin lugar a dudas va a tener lugar. La diferencia estriba en si va a ser caótica y con máxima violencia, o si seremos capaces de encauzarla de la manera más ordenada, pacífica y democrática posible, para lo que es necesario contar con todos los sectores sociales sin que nadie se quede en el camino, porque la transición además de ser verde tiene que ser justa y democrática.

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