‘Dirty Dancing’ está en el Maestro Padilla hasta el próximo domingo

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‘Dirty Dancing’, la versión teatral del gran clásico del cine de la década de los ochenta, ya se encuentra instalada en el Auditorio Municipal Maestro Padilla y allí permanecerá hasta el próximo domingo, 29 de octubre, dentro de la programación del ‘Otoño Cultural’ del Área de Cultura, Educación y Tradiciones del Ayuntamiento de Almería. Se trata de un espectáculo total, ya que cuenta con numerosas artes como ese estrecho vínculo con el cine; también con el teatro, con la música y con la danza, con momentos que van de lo clásico a lo contemporáneo, con una banda sonora de excepción.

 

El espectáculo llega a Almería tras conquistar medio mundo y, en su versión española, producida por Let’s Go, tras su exitoso paso por ciudades como Madrid, Barcelona, Logroño, Vigo, Burgos, Jerez de la Frontera, Málaga, Gijón y Bilbao. Antes de su llegada a España, el musical se estrenó con un gran éxito en el Teatro Royal de Sydney, Australia, convirtiéndose en un fenómeno mundial con producciones en Estados Unidos, Nueva Zelanda y Europa, donde ha batido records de taquilla en el West End de Londres. “Una maravillosa fiesta de danza”, “Sexy, sensual, atrevido” y “La versión en vivo de la película es electrizante”, son algunas de las descripciones realizadas por la prensa británica, como The Financial Times, The Independent y Birmingham Mail, respectivamente.

 

Los pases, tras el estreno de este miércoles, serán el jueves, 26 de octubre, a las 20.30 horas; el viernes 27 y sábado 28, a las 18.00 y 22.00 horas; y el domingo, 29 de octubre, a las 17.00 horas. Las entradas ya se pueden adquirir en la taquilla municipal ubicada en el Teatro Apolo y en la web www.almeriacultura.com. Tienen un precio de 55 euros para el patio de butacas y de 45 euros para la zona del anfiteatro, aunque en estos momentos existe un 20% de descuentos para las dos primeras funciones, siendo por tanto para el nivel A 44 euros, y para el nivel B, 36 euros.

 

Un argumento arrebatador

 

Los actores encargados de dar vida a Johnny Castle y Baby Houseman coinciden en afirmar “la enorme ilusión que supuso ser elegidos para dar vida a una historia como ‘Dirty Dancing’, pero también mucha responsabilidad, porque hay auténticos fans que se conocen los diálogos y los gesto de memoria y que al terminar la obra te comentan cualquier mínimo detalle”. Eva Conde recuerda entre risas que “incluso he llegado a escuchar entre el público una frase antes de yo decirla”.

Para los actores la obra también exige un gran esfuerzo físico, además de una gran concentración. Baby Houseman “realiza hasta 13 cambios de vestuario durante la función, algunos los tengo que hacer en muy pocos segundos al no haber telón”. De igual forma, Christian Sánchez destaca de la escenografía que “hay algunos elementos que aparecen menos de un minuto, como la cocina, pero todo está creado para que la conexión”.

 

El musical tiene un argumento principal muy similar al de la conocida película. En el verano de 1963, la vida de la joven Frances “Baby” Houseman está a punto de cambiar. Estando de vacaciones junto con sus padres y su hermana mayor en el lujoso hotel Kellerman’s, en las Catskill Mountains de Nueva York, Baby descubre accidentalmente una desenfrenada fiesta llena de música y baile en el área de empleados. Fascinada por los provocativos pasos de baile y los hipnóticos ritmos musicales, no podrá evitar lanzarse a este mundo, sobre todo tras conocer a Johnny Castle, el instructor de baile del hotel. Baby se convertirá en su compañera de baile tanto en el escenario como fuera de él: dos jóvenes espíritus que se unirán en lo que será el más desafiante verano de sus vidas.

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