Baca provoca la renuncia de Clemente como concejal (y III)

Me interrogaba un amigo por la situación política en Roquetas de Mar tras haber escuchado, leído y visto en diversos medios de comunicación nacionales y tan solo en el provincial IDEAL la última denuncia sobre el Alcalde, llamándoles escandalosamente la atención la acción de la Justicia en esta provincia así como el remolque de Juan Pablo Yakubiuk en el que viaja el resto de la Oposición municipal y medios informativos.

“Por sus actos les conoceréis”, reza el proverbio, y efectivamente es así, porque me cuentan estos amigos observadores políticos, y yo estoy en absoluto acuerdo con ellos, que si Juan Pablo Yakubiuk no fuese concejal en el Ayuntamiento de Roquetas de Mar de nada se enterarían los españolitos y españolitas de a pie, porque son sonoras las denuncias que formula y todos estos hechos acaecieron en legislaturas pasadas, por lo que bien podrían haberlos conocido ediles de grupos políticos y no lo han hecho.

Y éste es la principal carga con que cuenta la Oposición en Roquetas de Mar, incluidos los dos compañeros de Juan Pablo Yakubiuk en IU, Encarna Moreno y Ricardo Fernández, de quien dos roqueteros se preguntaban textualmente “¿qué hacen ahí?”. Así, pues, esa supuesta complicidad que socialmente se le atribuye a la Oposición con el PP se ha acrecentado tras los últimos resultados electorales en las pasadas Elecciones Municipales, cuando se le brindó una ocasión de oro para desbancar al PP de la Alcaldía que viene ostentando desde 20 años y que por su carisma parece haberse convertido en un régimen dictatorial.

Esta oportunidad para desalojar al PP tras 20 años en el poder parece que algunos no la quisieron aprovechar, cuando es de manual político, y habría que preguntarse el porqué. En ello se explica perfectamente la razón que el roquetero y la roquetera de a pie tiene para no confiar en los Partidos Políticos que durante la primera mitad de la etapa democrática se erigieron en alternativa. Una oportunidad que hace 25 años la supo aprovechar el PP, cuando colocó en la Alcaldía al grupo político con menor número de concejales de la Corporación Municipal, como era UP, hasta que chocó con la maquinaria socialista de otro PSOE y hubo de ceder por “el bien del pueblo”.

Decía Ortega y Gasset que la persona está condicionada por sus circunstancias, y nada más cierto cuando resulta fácilmente perceptible en el comportamiento de éstas que en función de sus circunstancias transmiten conscientemente la razón de sus actos. Así, pues, el ocaso de mi vida laboral me permite emitir opiniones que durante el ejercicio de ella no podía y tampoco debía. Pese a ello aún hago gala de la prudencia que vitalmente me ha caracterizado y espero desaparezca en un elevado porcentaje una vez pase a otro ciclo laboral. He hecho este inciso personal en mi ejercicio de ciudadano en un teórico sistema político de libertades públicas que siempre se ha cuestionado por algunos teóricos por el ejercicio dictatorial que bajo su cobertura se puede ejercer como es el caso.

Pues bien, es obvio que la Oposición tuvo, y tiene una oportunidad de oro para desbancar al PP de la Alcaldía de Roquetas de Mar, y no se desbancó porque el PSOE no dio su brazo a torcer al sostener que fue el más votado de todos los Grupos Políticos en la Oposición, y no porque Ciudadanos apoyara al PP para que ostentara la Alcaldía; hoy la situación ha cambiado y Ciudadanos se ha convertido en el fiel apoyo del PP en Almería y Roquetas de Mar, lo que induce a sospechar en la existencia de una razón oculta, como podría ser su integración en el PP refundado al modo en que lo hizo el PDP de Oscar Alzaga.

Así, pues,  esa única razón oculta para que el PP, con Gabriel Amat u otro concejal de su grupo que coincidentemente no sería Su Señoría, ostente la Alcaldía es que pueda ser que el PSOE siga sosteniendo que debe ser Manolo García el Alcalde, a lo que se oponen otros concejales en la Oposición a sabiendas de que otros miembros de su grupo político no lo desean como alcalde. La unanimidad en la Oposición para desbancar al PP de la Alcaldía ha existido condicionalmente, o mejor expresado en función de intereses privados, pero la que no está es en quién debería ser el Alcalde.

Yo sigo brindo por la Alcaldía para Ciudadanos, la derecha civilizada o moderna, por dos razones: porque sigue teniendo, tras la renuncia de Diego Clemente, cabezas muy bien amuebladas y porque es el apoyo natural del PP; aunque Juan Pablo Yakubiuk cuenta con esas mismas características además de la experiencia política pero tiene en contra que la ahora Oposición no le daría a su Partido Político (IU) la Alcaldía. Y otro factor determinante que juega en contra del PSOE roquetero es su estado de salud interna, con una Ejecutiva Local descompuesta, desprestigiada políticamente y cuatro familias o grupos en la organización política (el del destituido Juan Miguel López, el de los que dieron de baja como afiliados pero que siguen organizados, el de Manolo García y el de los engañados por éste) además de su disintonía con las Ejecutivas Provincial, que en lo único que coinciden es en el apoyo a Amat, y Regional pese a la traición de Antonio Hernando a Pedro Sánchez.

Así la situación, que es conocida por toda la Oposición, esta reflexión política de carácter excepcional, y perfectamente motivada como también es sabido por toda la Oposición, lo que impera hoy más que nunca es, no solo por el impacto social como aduce el PSOE de los reiterados acontecimientos mediáticos sino por el bien de la Ciudad en general, colocarse en la situación de muchos roqueteros y roqueteras y olvidarse de intereses personales, porque en el peor puesto que le toque al PSOE en el Equipo de Gobierno tendría menos desgaste electoral que viene teniendo en el mejor en la Oposición a lo largo de estos cuatro lustros.

En consecuencia, tengo el convencimiento moral de que si el PSOE apoyase a uno de los dos concejales de Ciudadanos, que no sea el Diputado Provincial, obtendría el apoyo del resto de la Oposición y el PP sería desbancado de la Alcaldía durante estos más de tres años que restan para los comicios municipales y aventurando estoy seguro de que en la próxima Legislatura Municipal no volvería a obtener el mayor apoyo popular el candidato o candidata del PP.

Si es sabido que el PSOE, que en estos momentos se halla como el AP en los 80, se encontraría en una situación más favorable, aunque ciertamente más arriesgada por la estabilidad de estos veinte años, del PP en el Equipo de Gobierno, donde por ende tendría una decisión determinante en su acción política, habría que preguntarse el por qué el Grupo Municipal Socialista no cede y transmite con esta posición la extendida opinión de que se encuentra mejor con el Alcalde del PP que en el Equipo de Gobierno.

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