¿Aún dudas si pasar a un negocio online? Conoce por qué será la mejor decisión para tu comercio

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Vivimos en la era de la tecnología, de las transacciones online, de las apps y las redes sociales. De esto no cabe duda, entonces, ¿por qué nos cuestionamos si es conveniente pasar nuestro negocio offline al popular mundo online? Este paso necesario supone una batalla continua en las mentes de los empresarios tradicionales. Sí, aquellos que montaron un negocio de los de “ladrillo y hormigón”, es decir, de los de toda la vida. Y es que tanto si el negocio físico ha fracasado, como si se está iniciando o si ya es todo un éxito, conviene plantearse la posibilidad de una nueva apertura, esta vez en la pantalla.

Negocios que han emigrado al mundo online

La practicidad de Internet ha provocado que los españoles vayan menos a la compra que hace 15 años. Como consecuencia de ello, la mayoría de los negocios se han visto obligados a cambiar de formato para satisfacer al cliente. Tan es así, que hoy no resulta extraño ver el desarrollo de casinos como Betway, han optado por desarrollar su servicio totalmente en línea, o cómo muchos periódicos globales, tal como El Mundo, se han visto forzados a adaptarse a un lector virtual, incluso hoy en día no es solo posible sino común hacer tu compra online, en webs como Tu Despensa.

Otro ejemplo claro de éxito ha sido la cadena textil H&M cuya venta a través de Internet ya presenta un 12% de su total, o el gigante Inditex quien optó por aceptar pedidos online desde un principio ya que se dio cuenta de que al consumidor le gusta ir a la tienda para vivir la experiencia pero luego termina su decisión comprando en línea.

 

Amazon, el inicio de la revolución en las compras

Podemos considerar que el boom del e-commerce comenzó con la llegada de Amazon. El líder del comercio electrónico impulsó la aparición de los negocios online y provocó que los negocios físicos se vieron obligados a mejorar sus locales reinventándose para atraer al cliente a comprar fuera de la pantalla.

Y es que la desconfianza de la compra online quedó en el pasado. Cuando antes íbamos presencialmente a la agencia de viajes, ahora usamos Skyscanner. Cuando antes bajábamos a la confitería de la esquina, ahora sorprendemos a nuestra pareja con un desayuno de Deliveroo. Y cuando antes teníamos miedo de revelar los dígitos de nuestra tarjeta, ahora hacemos nuestras transacciones bancarias sin movernos del sofá.

 

Tanto se ha vuelto parte de nuestras vidas el comercio electrónico que de acuerdo a un informe elaborado por la consultora Knight Frank, las ventas en línea han crecido un 17% en los últimos años y un 20% en 2017. De hecho, hemos pasado de contabilizar 5.700 millones de euros en ventas online en 2007 a facturar 24.000 millones compras electrónicas en 2016.

Las ventajas de pasar al mundo online

Una de las principales ventajas de mostrar la cara en línea es su bajo coste. Hoy en día gracias a plataformas gratuitas como WordPress y los temas Premium (cuyo coste medio está entre los 20-50 euros) puedes crear tu web sin necesidad de aplicar código con tan sólo una inversión mínima. Este factor provoca que no tengas nada (o casi nada) que perder y mucho que ganar, pues en primer lugar dispones de un sitio web mejora la imagen de tu empresa y le aporta seriedad, consiguiendo así destacar entre competidores que aún no están en la red.

En cuanto al servicio al cliente, una de las maravillosas ventajas es la posibilidad de dedicar a tus consumidores la atención necesaria. Y es que una web abre tus puertas para que puedas ofrecer información comercial: Puedes crear vídeos explicativos de tu producto, una sección de preguntas frecuentes, así como tomarte tu tiempo para responder a los problemas del cliente. Todo esto no sólo te hará ahorrar tiempo sino ofrecer un mejor servicio.

Por otra parte, disponer de un negocio online te hará reducir la cantidad de personal. Y es que mientras que en una tienda física necesitas contratar empleados, en el comercio electrónico puedes automatizar muchas tareas, como por ejemplo el recibir las órdenes de productos, los pagos y la información al cliente. Como consecuencia esto también reduce el gasto de oficina, ya que lo más probable es que ni siquiera necesites una. Este desapego a un local presenta otras muchas ventajas, entre ellas la posibilidad de trabajar donde quiera que dispongas de conexión a Internet, sea en casa o en la terraza de una cafetería mirando al mar.

Pero sobre todo, la gran ventaja de la virtualización está en poder vender las 24 horas del día y los 7 días de la semana. Sí que es cierto que algunas tiendas físicas ofrecen un servicio ininterrumpido, sin embargo esto no es posible para todas las empresas. Por ello, un beneficio clave de tener un sitio web de comercio electrónico es que tus clientes podrán realizar pedidos en cualquier momento: día, noche, en feriados o hábiles. Piensa por un momento, ¿cómo sería para tu empresa poder abrir tres o cuatro veces más por semana?

Por último y no menos importante, con tu tienda física estás limitado a las personas que puedan visitarlo mientras que con un sitio web puedes tener miles de visitas (o millones) de personas que, a la misma vez, están viendo tu tienda. En otras palabras, ya no trabajas a nivel local sino a nivel global.

Sin embargo, no olvides que el éxito de un negocio online exige tanto (o más) que cualquier negocio offline. Por ello una estrategia de marketing es esencial para aumentar el tráfico a su tienda en línea. También son indispensables las redes sociales, así como dominar el arte de los textos publicitarios o copywriting.

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