A Lagarder Danciu, Hijo predilecto de Al-Andalus

“Primero vinieron a buscar a los comunistas, y yo no hablé porque no era comunista. Después vinieron por los socialistas y los sindicalistas, y yo no hablé porque no era lo uno ni lo otro. Después vinieron por los judíos, y yo no hablé porque no era judío. Después vinieron por mí, y para ese momento ya no quedaba nadie que pudiera hablar por mí”. Bertold Brecht
Le sucedía a una vieja amiga cordobesa, y soy testigo de ello, cada vez que se le mencionaba a Aznar, lo veía retratado en prensa o aparecía por la tele. Creeréis que exagero, pero es rigurosamente cierto; ella no podía contener las arcadas, como un acto involuntario, reflejo.
Siempre creí que tal extremo jamás iba a afectarme. Debo confesarlo, no ha sido así. A mí me pasa lo mismo con el alcalde pepero de Málaga, Francisco de la Torre. No sólo al ver su imagen reproducida, también cuando escucho su meliflua voz de curita garduñosa. Con Susana Díaz me sucede otro tanto. Oigo sus mendaces impostaciones retóricas, sus falacias ensoberbecidas, contemplo su aspecto orondo de Pepona y no consigo sujetar, en cualquier circunstancia u ocasión, las náuseas. Y sin embargo, qué curioso, la jauría rojigualda ultrafranquista que se adscribe según parece al Ciudaenanos de Falangito Rivera, tuiteando borderías filonazis, sólo me suscita la risa.
El fascismo cobarde -disculpad la redundancia- en ponzoñosa espiral creciente en Europa, necesita ensañarse con los débiles, contra los que sabe sin capacidad de respuesta, disfrazándose de ‘demócrata’ hasta llegar al poder y exterminar a todas las minorías ideológicas o étnicas. Situarse en los márgenes del ordenamiento jurídico, o con cinismo paralegal, le resulta indiferente. La sociedad civil es su enemiga, a la que expoliar y domesticar. Se cree fuerte encubierto en su abyecta hipocresía. Incluso los pastores del rebaño amparan a los ruines empoltronados, sin saber que un magma de justicia se agita desde lo profundo.
Rumanía -o ‘Romanía’- es un Estado europeo mucho más cercano de lo que imaginamos. Después de masacrar la antigua Roma a sus antiguos pobladores, los dacios, se produjeron repoblaciones de otros lugares del imperio. También de su provincia más al oeste, Hispania. Fue tal su romanización que al dividirse el imperio entre occidental y oriental, estuvo Teodosio a punto de no poder realizar el proceso segregador, al ir a heredar sus hijos Arcadio y Honorio la nueva división administrativa. Los ‘orientales’ de la hoy Rumanía estaban ya fuertemente latinizados, ‘occidentalizados’. Por ello su lengua nos resulta familiar y con multitud de vocablos idénticos, aún hoy, en Italia o el E. español.
Tampoco el mundo romaní resulta ajeno a nuestra cultura, por la Ruta de la Seda. Se agruparon en gremios profesionales muchas veces con un ‘patriarca’ comerciante andalusí, y fueron el puente entre la India y Al-Andalus, como los gitanos rumanos ‘calderash’ o caldereros. Sin su arrebatadora música, sus cantos y su amor por la libertad, el flamenco, Patrimonio inmaterial de la humanidad, no sería hoy ni mucho menos lo que es.
Además Rumanía pertenece a la Unión Europea desde el 1 de enero de 2007. Sus ciudadanos pueden circular libremente por Europa. No hay derecho legítimo a que sean tratados como ‘extranjeros’, ni a que se vean violentados por ejercer las libertades de expresión y prensa. No puede tolerarse que un ciudadano rumano, por tanto y reitero europeo, Lagarder Danciu, al protestar por un bárbaro desahucio anticonstitucional, sea procesado por vía penal en Sevilla. O que por visibilizar a los sin techo en su twitter, realizando una labor altruista, se le reprima. Incluso pretenden ‘deportarle’ en proceso incoado desde Málaga, al manifestarse en un acto de su alcalde por su ‘constitución’, de menos cumplimiento que las disposiciones de Kim Jong-un en Sierra Morena. Allí estaban los babosos palmeros del edil Francisco de la Torre, mientras reducían a empellones y engrilletaban a Lagarder, animando la asquerosa gentuza de lameculos a la represión, con la misma alegría de antaño, al reventársele las ampollas al condenado ruidosamente en la pira del Oficio de Tinieblas. Sin embargo no se trata de un delincuente, sino de un pacifista… ¿o no estaremos ante un caso más de racismo solapado?
Imploramos la movilización solidaria de los activistas Juan de Dios Ramírez Heredia, Pilar Távora y asociaciones gitanas no cómplices de la opresión de los que debieran defender. Pedimos al Presidente de Rumanía, Klaus Iohannis, que boicotee cualquier interés comercial del E. español con su Pueblo, y que ejerzan la reciprocidad expulsando de su territorio a cuantos españoles vivan allí. Exigimos a Bruselas y a las Naciones Unidas que condenen estos infames autos inquisitoriales, propios del ordenamiento franquista, llevados a cabo por el E. español sin el menor escrúpulo, y administren con el máximo rigor sanciones. Y no esperamos nada del jerarca teocrático del Vaticano amigo del dictador Videla, por un lado vendiendo el camelo de la ‘iglesia de los pobres’, y por el otro formando especuladores y usureros en innumerables escuelas de negocios y ‘empresariales’. ¿Y los de Podemos dónde están, vindicando los Derechos Humanos a la carta únicamente con los políticamente correctos?
¿Tenéis el valor de atropellar a un filántropo Quijote del S. XXI, el noble Lagarder Danciu, y encima llamaros ‘cristianos’, farsantes? Alguien que lucha porque los sin hogar no mueran por el frío y la malnutrición no es un cualquiera, miserables, no es un don nadie. Desarrolla una función social indispensable que humaniza hasta a los que sienten mucho menos que las bestias. Es el consuelo de los afligidos, la luz que con cada amanecer triunfa sobre la muerte. Le necesitamos en cada cola de la beneficencia, denunciando a los que se lucran con los desposeídos, tanta mentira. Nómada de los mundos que anuncia la Aurora. Nuestra esperanza forjada del alma de los héroes y los santos se encarna en su inmenso corazón.
Por ello tenemos a bien otorgarle los títulos de Hijo predilecto de Al-Andalus, Tesoro vivo de la Matria andalusí y Andalusí universal. No eres un peregrino sin destino, compañero, por ello no debes rendirte jamás, pues tienes la fuerza de la razón. Entre los olivos y los almendros perfumados siempre tendrás tu Hogar, impetuoso amante de la vida, perenne flor para toda la humanidad. Tu inmortal poesía nos han llegado al alma, porque no ha dejado de estar nunca en el fondo de ella: ‘”No sé ni yo mismo a donde voy y cuando más dudo de mis acciones camino. Es lo único que se hacer, caminar sin destino para abrazar el ahora”.
Tú sí haces camino al andar, siempre…

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