60.613 Ms. € rapiñados… amén

“El hombre más rico es el que tiene los amigos más poderosos”. Don Altobello, capo de Nueva York. El Padrino III
El encanallamiento y brutalidad clerical-franquistas, infiltrados para el saqueo en todos los aparatos del poder, alcanzan cotas de cinismo sin precedentes. Por supuesto, resulta fundamental el colaboracionismo de los grandes rotativos -convertidos ya en su mayoría en serviles órganos de propaganda con cada vez menos lectores- para minimizar el expolio o desviar la atención. Y aún es peor la cobardía y mezquindad de ‘los políticos del cambio’, que parecen sometidos a la ley de la ‘omertá’ en cuanto sienten el olor a incienso, mezclado con su cagalera de cómplices.
Al operar los malhechores desde entidades de crédito o financieras, la labor de supervisión del Banco de España, del CNMV y la inspección fiscal no pueden dejarse a un lado, o dedicarse sus representantes a dar titulares que muy poco o nada tienen que ver con su función. De este modo los gobernadores del Banco de España no pueden alegar desconocimiento si en el marco de sus funciones permitiesen opacidad, obscenidades especulativas o directamente estafas. Sus cargos pagados con los impuestos de todos no sirven exclusivamente para el lucimiento personal.
No se entiende como MAFO (Miguel Ángel Fernández Ordóñez) dejó escapar desbocados los pufos colosales de las ‘preferentes’ o de la burbuja del ladrillazo mientras nos aleccionaba sobre la conveniencia de que ganásemos menos y trabajásemos más, con expresiones más técnicas que las del delincuente Díaz Ferrán. Llegaba a parecer que su función era subsidiaria de la patronal, cuando no semejaba oficiar de secretario del presidente de la CEOE.
Comparece ahora su sucesor Luis Linde, el que proponía que la jubilación llegase más allá de los sesenta y siete años -¿para que nos conformemos con esta última arbitrariedad?-, y pretende con descaro que él nada sabía de la bancarrota técnica del opusino Banco Popular, con el peregrino argumento que desde 2014 es Frankfurt el que se dedica a las labores de inspección. ¿Y entonces a él para qué se le paga, para que se de autobombo en el ‘aquí hay tomate’ de los media, y no ayude a las autoridades europeas a combatir el bandidaje? Y como se sabe blindado con impunidad aún sigue sermoneando sobre la conveniencia de postrarse deslumbrados ante las chorradas dialécticas de la Lagarta Lagarde del FMI o de revisar las tasas ‘verdes’. ¿A qué intereses sirven en realidad muchos de los que aparentan servir al bien público?
Los males de esas entidades, el B. de E. y el CNMV, están tan cronificados como los de la judicatura o la fiscalía. Debieran ser neutros, imparciales, pero sus órganos de gobierno se eligen por ‘cuotas de partidos’. Ello deriva en un perjuicio para el ciudadano, devenido ahora súbdito, lamentable. Al tiempo que deja la cacareada ‘democracia que todos nos hemos dado’ a la altura de una babucha de piel falsificada.
La mayoría comprende que los crímenes de terrorismo y pederastia no prescriban, que se cumplan las penas en su integridad, que indemnicen a sus víctimas… pues bien, ¿y por qué esos mismos concienciados del Reino tolerarían con desaprensión hipócrita crímenes mucho peores? Porque ¿cómo calificar a los que por inepcia, desidia o cohecho pudieran haber permitido, presuntamente, que centenares de miles de ahorradores hayan perdido todo el fruto de su esfuerzo para no verse desamparados en su vejez? Estas injusticias sin pasar factura a sus responsables han provocado millares de suicidios, destrucción de familias por la pobreza sobrevenida, gente que ha muerto por deficiencias nutricionales debidas a la miseria, por no poder costearse su medicación, por frío en invierno o golpes de calor en el estío al serles imposible pagar la factura eléctrica…
¿Y lo del embustero Guindos, el cual dijo que el rescate a la Banca no lo sufragaría el contribuyente -¡¡¡60.613 Ms. € agenciados!!!-, a qué espera para dimitir por su incompetencia junto con Linde y Montoro, el de las ‘amnistías fiscales’ a la carta que no amplia la dotación y efectivos humanos para perseguir a los grandes defraudores? Aunque muchos tiralevitas descerebrados terminaron por asumir la inmortal sentencia de la ahora retornada exministra devota de la Virgen de la Sierra, Carmen Calvo: ‘El dinero público no es de nadie’.
Y a quién puede extrañar, dados los atropellos a su parroquia-cortijo rojigualda por parte de avarientos capillitas de tapadillo, que el papa Francisco no sólo confiese ya ‘dudar de la existencia de Dios’, sino que hasta manifieste ‘estar pensando en excomulgar a mafiosos y a corruptos’. Que le duren, que le duren sus incertidumbres y cavilaciones, porque las sectas saqueadoras que dicen tenerle a él por jefe están haciendo descender el número de feligreses católicos a mucha mayor velocidad que por los esfuerzos de aquellos príncipes protestantes, durante la Reforma, a golpes de espada y empréstitos. A las parroquias las devoran las telarañas, sin que los sangrientos montajes mediáticos parafascistas para demonizar a los inmigrantes cuajen, porque los exfieles saben desde hace tiempo que se les utiliza como coartada para vampirizar los fondos públicos de todos. Si su familia y ellos están sufriendo hachazos en la Sanidad, la Educación o los Servicios Públicos, por tanto latrocinio y abuso, se les pone cara de memos si encima escuchan las monsergas del cura que absuelve a los depredadores, e incluso se lleva su parte discreta.
Aunque no sé, con las tragaderas de los españolazos lamebotas de otro Estado extranjero, el supremo líder del patriarcado romano -misógino regalo de Mussolini-, lo extraño junto con el habitual pillaje de sus correligionarios, es por qué no exige el retorno de una de sus piadosas tradiciones de siglos: el regular suministro de ‘castrati’ junto con el botín.
Sería más fácil esto último que la coartada con piel de cordero de los criminales que a diario nos desangran económicamente, Bergoglio, tenga la dignidad de su predecesor Ratzinger: renunciar.
Al-Hakam Morilla Rodríguez, coordinador de Liberación Andaluza. @liberacionan

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