El 155 no es el final

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Parece que la derecha española, representada por el PP Ciudadanos y PSOE, da por vencida la guerra por el inmovilismo con la aplicación del artículo 155 para intentar solucionar el mal llamado “problema catalán”.

El actual Gobierno de España del PP siempre ha estado ciego, continúa estando ciego y, por el camino adoptado, seguirá estándolo hasta que no abra los ojos ante el verdadero motivo y origen de “su” problema, creado, provocado por ellos mismo.

Si piensan que el problema se ha solucionado, que se soluciona descabezando a nivel político el proceso hacia la república catalana, aún no se ha dado cuenta, o no quiere darse cuenta que el camino hacia la república no tiene una cabeza, si no tantos millones de cabeza como millones de catalanes luchan por la mismas. No son los políticos los que empujan al pueblo, es el pueblo el que empuja a los políticos.

Al aplicar el 155, al encarcelar a los presidentes de la Asamblea Nacional Andaluza y de Omnium cultural, a medio legítimo Govern de Catalunya e imputar a todo aquel se mueva en contra de lo que piensan de forma contraria a los señores y señoras del Partido Popular & palmeros, lo único que han conseguido es despertar a otro millón de catalanes hacia las posturas más radicales hacia el separatismo por un lado, y por el otro, sacar de lo más profundo y negro de las cavernas a las manadas de lobos fascistas que dormitaban el sueño de los nazis del olvido. Todo un triunfo de la mala cabeza, las malas decisiones políticas basadas en la prepotencia de un gobierno prepotente y muy radicalizado en las tesis de la derecha más rancia.

El “problema catalán” no se soluciona con jueces, con detenciones, ni con mil elecciones que convoquen desde Madrid, un partido que, justo en Catalunya es el más minoritario e insignificante de cuantos se sientan en el Parlament de Catalunya. Mil veces que las convoquen a la fuerza, mil veces que las ganará el nacionalismo catalán, porque dicho nacionalismo, dicha legítima aspiración de cualquier pueblo a decidir su futuro, lo lleva el pueblo de Catalunya en su ADN desde hace siglos, muchos siglos. Esto es lo que no entiende, lo que no quiere entender el PP y sus partidos cómplices.

La única alternativa, es justo la que no quiere, la que no le interesa al PP, Ciudadano y la nueva derecha española del PSOE, la de sentarse a negociar las reformas constitucionales para dar cabida a un verdadero Estado Federal, donde cada uno de las naciones federadas puedan elegir de forma libre y democrática su voluntad a pertenecer o no a la misma.

No entiendo qué de antidemocrático tiene modificar unas leyes para pactar un referendo y que el pueblo decida. Lo antidemocrático no es permitir reformas, lo antidemocrático es impedir reformas, referendos. Cualquier Estado que se oculta tras leyes que no dan respuestas a los ciudadanos, es un Estado fallido y por tanto ilegítimo. Este es el verdadero problema, no de Catalunya, sino del actual Estado español soportado y mantenido por un Gobierno soportado en el poder por un PSOE que hace años dejo de ser de obreros y socialistas.

Fueron las malas leyes, los malos gobiernos, los malos reyes lo que llevaron a los franceses a tomar la Bastilla y proclamar la República Francesa, o en Portugal al 25 de abril. Hasta que no se entienda este concepto básico, aquel que deposita en la voluntad popular, en la fuerza de las personas por encima de gobierno y leyes, no se solucionará el problema.

Al pueblo, siempre que se le intenta callar con la fuerza, con leyes injustas por ineficaces, con amenazas, mentiras y odio, lo único que se consigue son los levantamientos populares con las incontrolables consecuencias que ello conlleva. El 155 no es el final, no es la solución. Por desgracia creo que es solo el principio del fin del actual Gobierno de España, y del actual Estado español tal como lo conocemos. Hay que estar muy ciego, o intentar ocultar sacos de corrupción para no querer verlo.

 

Pedro I. Altamirano

@altamiranoMLG

@AsNacionalAnd

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